CASTELLDEFELS (BARCELONA) 21 (EUROPA PRESS)
Una treintena de activistas del grupo ecologista Greenpeace realizaron hoy una acción en la playa de Castelldefels para denunciar los efectos que el cambio climático produce sobre el nivel del mar.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Tierra, Greenpeace desplegó 1.000 metros cuadrados de tela azul sobre la playa para representar la subida del nivel del mar que se producirá durante este siglo en España si no se frena el cambio climático. Los activistas del grupo ecologista también desplegaron pancartas donde se podía leer 'El cambio climático nos inunda'.
Según la responsable de Energía de Greenpeace, Raquel Montón, en España "los científicos nos indican que en este siglo el nivel del mar subirá alrededor de un metro, lo que en Castelldefels significaría la desaparición casi completa de la playa". Los 1.000 metros cuadrados de tela azul extendida por Greenpeace cubrieron 150 de la playa de Castelldefels, casi toda su anchura.
La elevación del nivel del mar en España afectaría "las zonas más bajas y humedales, zonas como el Delta del Ebro, la Manga del Mar Menor, Doñana o el Delta Llobregat desaparecerían completamente", afirmó la responsable de Energía de Greenpeace, que alertó del peligro que también supone para el turismo ya que "las playas se verían afectadas y hay que tener en cuenta que el 12% del PIB español proviene del turismo, cuyo principal recurso es la playa".
La acción realizada hoy en Castelldefels se enmarca en la campaña que el barco MV Arctic Sunrise de Greenpeace realiza en las costas españolas con el lema 'Contra el cambio climático, exigimos energía limpia',que concluirá con una expedición para documentar el deshielo en Groenlandia.
Para frenar el cambio climático, Greenpeace reclama "un cambio del modelo energético, que es el principal responsable del cambio climático", según Raquel Montón, que reclamó al gobierno español que "tome medidas para reducir en un 30% las emisiones de CO2 para el año 2020, tal como prevé el protocolo de Kyoto de forma que podamos conseguir que el cambio climático no sea tan extremadamente peligroso como lo está siendo".
La responsable de Energía de Greenpeace aseguró que "la construcción de más centrales térmicas condenará nuestras playas y costas a desaparecer bajo el mar por el cambio climático, y no tiene sentido asumir este riesgo cuando con energías renovables podemos obtener la electricidad que necesitamos".
El calentamiento global del planeta provoca el aumento del nivel del mar por la expansión térmica del agua, que se acelerará a lo largo del siglo XXI, así como por el deshielo de los glaciares y de Groenlandia y la Antártida. Según Greenpeace, el deshielo completo de los hielos de la Antártida y Groenlandia elevaría el nivel del mar en 70 metros.
Si no se reducen las concentraciones de gases de efecto invernadero o si permanecen estabilizadas en sus valores actuales, afirma el grupo ecologista, el nivel del mar seguiría subiendo de todas maneras durante cientos de años.