MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -
Científicos del National Human Genome Research Institute, en
Bethesda (EE.UU.), han comprobado que ratones con una mutación en el
gen lamin A (Lmna) crecen lentamente y mueren cuando tienen una edad
aproximada de cuatro semanas.
Ratones manipulados para que envejezcan antes de los que les
correspondería naturalmente, pueden ayudar a los investigadores a
comprender los síndromes del envejecimiento prematuro, según este
nuevo estudio publicado en la última edición de la revista Nature.
Los defectos en el hueso, músculo y piel de estos animales se
parecen a aquellos observados en los pacientes con el síndrome de
envejecimiento prematuro, también llamado síndrome de
Hutchinson-Gilford, una condición que afecta a uno entre cada
millones de personas recién nacidas. Las células cultivadas de los
ratones también mueren prematuramente.
En el presente estudio se pone en evidencia que la sola
sustitución de una letra en el código genético puede causar el
envejecimiento prematuro que se observa en los niños con este
síndrome. El descubrimiento puede ayudar al desarrollo de nuevos
métodos de diagnóstico en estos pacientes y, en general, al
comprender el fenómeno del envejecimiento humano.