MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un estudio, publicado esta semana en la última edición de la revista
'Proceedings', muestra evidencias de los viajes realizados por
antiguos grupos humanos, los 'lapitas', en Oceanía 800 años antes de
Cristo.
Los arqueólogos saben desde hace tiempo que las islas que se
reparten en varios miles de kilómetros entre Nueva Guinea y Polinesia
fueron exploradas en tiempos remotos por personas que inicialmente
procedían del sureste asiático. Estos exploradores, conocidos como
'lapitas', son los ancestros culturales de los polinesios modernos.
La naturaleza concreta de la ruta y el tiempo que llevó la
exploración del Océano Pacífico que realizaron los lapitas es, hoy en
día, un asunto muy debatido entre arqueólogos y antropólogos. En el
nuevo estudio, dos investigadores (uno de la Universidad de Arizona,
en Estados Unidos, y otro de la Universidad Simon Fraser de Canadá),
muestran mediante datado de radiocarbono que estos navegantes se
asentaron en las islas de Tonga entre los años 850 y 900 a.C.,
creando el primer asentamiento humano que se conoce en Polinesia.
Para extraer estas conclusiones, los especialistas se han basado en
el examen de pedazos de cerámica lapita, descubiertos en 1999 en
Tongatapu, un lugar lleno de restos arqueológicos perteneciente al
Reino de Tonga. Los restos de vasijas encontrados, que revelan los
patrones decorativos de los lapitas en su tiempo, se componen de
minerales terrosos que tan sólo se han encontrado en las islas de
Melanesia, por las que se sabe que pasaron los lapitas.
Sin embargo, esas islas se encuentran a alrededor de 2.000
kilómetros al oeste, cerca de Nueva Guinea y Australia, lo que
significa que los lapitas transportaron estos materiales a grandes
distancias. Los restos de cerámica son la primera evidencia física
encontrada que permite relacionar los viajes de los lapitas entre los
segmentos este y oeste de una amplia región oceánica a comienzos del
primer milenio de la historia humana.
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(EUROPA PRESS)
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