El Hospital Provincial de Castellón aplica una novedosa técnica que frena la pérdida de visión central severa

Europa Press Ciencia
Actualizado: domingo, 28 noviembre 2004 23:00

CASTELLON, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Oftalmológico del Consorcio Hospitalario Provincial de Castellón ha puesto en marcha una técnica pionera en la provincia para el tratamiento de pacientes que presentan neovascularización coroidea, patología degenerativa retiniana que ocasiona pérdida de la visión central severa e irreversible, según fuentes del centro hospitalario.

La terapia fotodinámica, nombre de la novedosa técnica, se aplica a aquellas personas que padecen una degeneración macular asociada a la edad, enfermedad que ocasiona una pérdida de la mayor parte de la visión central en un período de semanas o meses, señalan.

"Esta pérdida de visión está causada por el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos en la parte posterior del ojo que producen derrames, edemas y finalmente una cicatriz, lo que lesiona la mácula, que es la zona del ojo que permite la visión central nítida", explicó la coordinadora del Instituto Oftalmológico, Cristina Couce.

Los síntomas principales de alteración visual que experimentan los pacientes consisten en agudeza visual central disminuida, un punto ciego en el campo visual y distorsión de la imagen. Asimismo, puede haber un aumento de la sensibilidad al brillo, disminución de la sensibilidad al contraste, reducción de la visión en color y luces parpadeantes o deslumbrantes.

La prevalencia de la enfermedad en las personas de más de 50 años oscila entre el 2 y el 10 por ciento y los miopes son más propensos a padecerla. El tratamiento con terapia fotodinámica reduce el riesgo de pérdida de visión moderada y severa y brinda una opción terapéutica a estos pacientes.

La hipertensión, los antecedentes familiares, el color claro del iris, el tabaquismo, la exposición a la luz solar y el consumo de un nivel bajo de carotenoides también influyen en la aparición de la enfermedad.

TRATAMIENTO

El tratamiento de la enfermedad consta de dos fases. En la primera se administra por vía intravenosa un medicamento que se activa con la luz y en la segunda etapa se aplica un láser de luz fría que lesiona los vasos sanguíneos anormales y hace que éstos se cierren y, de esta manera, se reduce en el futuro la filtración de líquido y de sangre.

"Puesto que estos vasos sanguíneos tienden a abrirse de nuevo, es necesario que el paciente se someta a revisiones periódicas y, en el caso de que se observe de nuevo la aparición de vasos sanguíneos anormales, se repite el tratamiento", precisó la doctora Couce.

Couce explicó, asimismo, que con el tratamiento no se recupera la visión, "sino que se frena su avance", y agregó que esta enfermedad implica "una pésima calidad de vida en los pacientes, ya que al carecer de la visión central tienen serias dificultades para, por ejemplo, abrir una cerradura o leer".

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