SANTANDER, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
IDCAN ha propuesto el desarrollo de programas específicos de
reducción y eliminación de residuos en origen para minimizar los
efectos "perniciosos" de las incineradoras como la que --dice-- el
Gobierno de Cantabria pretende instalar en Meruelo.
Igualmente, esta formación propone la implantación de un régimen
fiscal y unas tarifas de recogida de basuras que estimulen la
producción limpia y penalicen las conductas ambientales nocivas "en
el despilfarro o ausencia de reciclaje y recuperación de subproductos
domésticos, industriales, tóxicos y peligroso", y el apoyo a la
neutralización de los vertidos agroganaderos intensivos mediante
políticas preventivas "in situ" que favorezcan la creación de compost
y abonado orgánico frente a las explotaciones sin tierras, la
alimentación artificial y la fertilización química.
Emilio Carrera, responsable de Medio Ambiente de IDCAN, considera que
la apuesta de la Consejería de Medio Ambiente por la incineración de
residuos sólidos urbanos, industriales, tóxicos y peligrosos,
cárnicos y agroganaderos no tiene en cuenta los "graves perjuicios"
para la salud y el medio ambiente, favorece los negocios ambientales
en la llamada valorización energética, no estimula la participación y
el compromiso social y empresarial en la resolución del problema, y
olvida la filosofía de las "5 ERRES" - Reemplazar, Reducir,
Reutilizar, Reciclar y Recuperar- como fórmula más barata y
respetuosa económica, social y ambientalmente.
IDCAN considera, en este sentido, que recurrir a la incineración es
"una demostración del fracaso" de la recogida selectiva y los Puntos
Limpios, del Plan Nacional de Residuos y de la Ley de Envases que
--dice-- siguen sin poder evitar el aumento "espectacular" del
volumen de residuos, la escasa incidencia de los programas de
reconversión ecológica de los procesos productivos en todos los
sectores económicos, la ausencia de proyectos de I+D+I para alcanzar
los objetivos de las "5 ERRES", y las limitaciones de una educación
ambiental que --apunta-- "no es capaz de contrarrestar la incitación
permanente al consumo y las conductas de usar y tirar".
Emilio Carrera ha destacado, a su vez, el, a su juicio, "excesivo
protagonismo" de la Empresa de Residuos de Cantabria en la gestión de
los residuos, "con unas ampliaciones de capital y unos presupuestos
financiados por la Administración Regional que no se corresponden con
la falta de objetivos ambientales en el desarrollo de su actividad".
Igualmente denuncia la "escasa transparencia" en su funcionamiento y
las dificultades de control parlamentario, la "marginación" de la que
son objeto las entidades locales en el ámbito de su competencia o
sistemas ecosociales de organizaciones no gubernamentales, o el apoyo
exclusivo a empresas, centros de formación ambiental y proyectos que,
--dice-- "a pesar de contar con ayudas multimillonarias, han
demostrado su incapacidad en conseguir los fines de inserción laboral
y calidad ambiental, dentro de las actitudes clientelistas y las
políticas de propaganda que vienen caracterizando a la Consejería de
Medio Ambiente", concluye.
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(EUROPA PRESS)
02/26/17-15/02
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