MADRID 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
Científicos de la Universidad de Yale en New Haven (Connecticut) (EE.UU.) han descubierto una nueva clase de enzima basada en el ARN o ribozima.
La molécula, llamada GlmS, es parte de una lupa de retroactividad biológica que ayuda a regular la expresión genética en las bacterias y se describe esta semana en la última edición de la revista Nature.
La ribozima actúa como un interruptor reactivo a los metabolitos en bacterias gram-positivas. Cuando se acumulan los niveles de una glucosa simple, llamada glucosammina-6-fosfata, esta glucosa se une a la secuencia de la ribozima en un extremo del ARN mensajero del gen GlmS.
La unión de la glucosa activa la ribozima, que a su vez se incrusta en el ARN mensajero. Esto evita que se reduzca la expresión de la proteína GlmS y a su vez la producción de la glucosa. Los investigadores señalan que este tipo de interruptores moleculares pudieron haber funcionado como sensores de metabolitos en organismos primitivos.
El hallazgo puede ser una evidencia de un remoto predecesor del ADN, en el mundo del ARN anterior a las proteínas, según los autores del estudio.