MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de investigadores del Hospital Bichat de París (Francia) ha mostrado una asociación entre la dolicoectasia arterial intracraneal y el gran espectro de anormalidades derivadas de la enfermedad de las arterias pequeñas en el cerebro que provocan pequeños ictus. Los científicos consideran que estos descubrimientos podrían definir un nuevo síndrome cardiovascular. Las conclusiones de esta investigación se publican en 'Annals of Neurology'.
Según los expertos, la dolicoectasia, una afección en la que las arterias mayores del cerebro se expanden y pierden su forma, está vinculada a una enfermedad de las arterias pequeñas, que es la causa de pequeños ictus que pueden dañar pequeñas áreas del cerebro.
Los investigadores señalan que la dolicoectasia ha sido considerada una complicación de la aterosclerosis y no una amenaza directa para la vida. Sin embargo, recientes estudios del mismo equipo de científicos señalan que las personas con dolicoectasia son más propensas a sufrir aneurismas aórticos, un grave desorden que afecta a la principal arteria que portasangre procedente del corazón.
Según los científicos, en función del área del cerebro afectada los ictus pueden causar deterioros de funciones como el movimiento, el control físico del habla o la coordinación. La multiplicidad de este tipo de ictus puede también causar deterioro cognitivo y de la memoria que se parecen a los de la enfermedad de Alzheimer.
Los expertos explican que su estudio ofrece importantes evidencias para futuras investigaciones ya que la dolicoectasia podría causar o contribuir a la enfermedad de las pequeñas arterias y/o que ambas afecciones tuvieran las mismas causas. Según los investigadores, casi una cuarta parte de todos los ictus se producen por problemas del flujo sanguíneo en las arterias sanguíneas más pequeñas del cerebro.
Los pacientes con la enfermedad muestran de forma habitual hipertensión pero las causas de la enfermedad se desconocen.
Los investigadores estudiaron a 510 pacientes que habían sufrido ictus y descubrieron que el grupo de pacientes con dolicoectasia fueron más propensos a tener muestras de enfermedad de las arterias pequeñas. Además existía una relación directa entre el diámetro de la arteria basilar, la arteria craneal más afectada normalmente en la dolicoectasia, y la gravedad de la enfermedad de las arterias pequeñas.
Según comenta Pierre Amarenco, uno de los investigadores que participan en el estudio, esta es la primera investigación en mostrar una asociación entre la dolicoectasia arterial intracraneal y el gran espectro de anormalidades derivadas de la enfermedad de las arterias pequeñas, lo que podría definirse como un nuevo síndrome cardiovascular.
Los científicos explican que realizarán un seguimiento de los pacientes que participan en el estudio para determinar qué factores vasculares o genéticos contribuyen al síndrome e intentarán replicar los datos de imágenes de resonancia magnética en un estudio de las autopsias de pacientes que murieron con dolicoectasia.