HAMBURGO (ALEMANIA), 18 (EUROPA PRESS)
Inflar globos con la boca puede provocar la ingesta de una sustancia cancerígena, presente en el caucho en tasas a menudo superiores a los valores marcados, según advirtió ayer la organización ecologista Greenpeace.
De los 21 tipos de globos analizados por Greenpeace en Alemania, 17 contenían tasas de nitrosamina superiores a las recomendadas por las autoridades sanitarias alemanas: 10 microgramos por kilo. La mayor concentración de nitrosamina detectada fue de 464 micromagos por kilo, precisó la asociación.
Estos productos provenían de grandes almacenes, tiendas de juguetes, droguerías y espacios de montaje rápido. "Los niños deben utilizar bombas para hinchar los balones y no llevárselos a la boca", aconsejó Manfred Krautter, experto en Química de Greenpeace. Por eso, esta organización exige a la ministra alemana de Consumo, Renate Kuenast, la prohibición inmediata de la nitrosamina en los juguetes para niños.
Según el Instituto Federal para la Prevención de Riesgos, organismo dependiente del Gobierno alemán, sólo el contacto con tasas muy elevadas de nitrosamina perjudican gravemente la salud.