Investigadores asocian el consumo moderado de cerveza con un efecto protector frente al infarto de miocardio

Europa Press Ciencia
Actualizado: domingo, 19 enero 2003 20:59

MADRID, 19 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores del Centro de Nutrición e

Investigación de Holanda ha relacionado el consumo moderado de

cerveza con una reducción frente al infarto de miocardio e ictus,

según un estudio publicado en el "European Journal of of Clinical

Nutrition".

El estudio evidenció que el consumo moderado de cerveza durante 3

semanas redujo en un 35 por ciento los niveles de proteina C-reactiva

y fibrinógeno en el plasma.

El Centro de Información Cerveza y Salud (grupo de científicos

españoles especializados en el estudio de las propiedades saludables

de esta bebida) explica que la proteína C reactiva es un indicador de

la inflamación que predice procesos cardiovasculares como la

aterosclerosis. Por su parte, la presencia de fibrinógeno se asocia a

la formación de trombos sanguíneos.

Al analizar los datos por sexos, se constata que es más relevante

el descenso de las concentraciones de proteína C-reactiva entre las

mujeres que entre los hombres. Asimismo, la reducción de niveles de

proteina C-reactiva fue mayor entre individuos con una concentración

mayor de esta proteína al comienzo del estudio.

Después de tres semanas de consumo diario de cerveza, las

concentraciones de colesterol HDL (lipoproteínas de alta densidad,

conocido como "colesterol bueno") se incrementaron de forma

significativa (un 11 por ciento) comparado con el periodo de no

consumo.

Este estudio se realizó entre 20 voluntarios sanos: 10 varones de

mediana edad y 10 mujeres posmenopáusicas, que consumieron cereza en

las cenas, junto a una dieta controlada durante 3 semanas. Tras un

descanso de 7 días, los mismos individuos tomaron bebidas sin alcohol

durante otras 3 semanas.

EL ORIGEN DE LA TROMBOSIS

Estudios anteriores desarrollados en el mismo centro de

investigación holandés tuvieron en cuenta otros aspectos relacionados

con los efectos cardioprotectores de la cerveza. Kenk F. K. Hendriks,

coautor de estos estudios afirma que la cerveza podría tener un

efecto antitrombótico, al asociar la reducción de los niveles de

homocisteína (origen de la trombosis) con la vitamina B que contiene

esta bebida.

Para realizar este estudio, se suministraron 40 gramos de alcohol

al día, en forma de cerveza, vino y licores y comprobaron que la

homoisteína aumentó tras ingerir vino y licores, pero no después de

beber cerveza.

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