MADRID, 24 (EUROPA PRESS)
Los investigadores del Instituto de Arqueología de Mérida, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Junta de Extremadura, han descubierto la mitad de un carro de bronce votivo "único" en la Península Ibérica en el yacimiento tartésico de Casas del Turuñuelo, en el municipio de Guareña (Badajoz).
En una rueda de prensa en Madrid han presentado los resultados de la octava campaña arqueológica, que la co-directora de la excavación junto a Sebastián Celestino, Esther Rodríguez, ha definido como "la campaña de las importaciones", porque no han localizado cerámica local pero sí "vestigios" de la relación del Turuñuelo con el Mediterráneo.
La presentación de los hallazgos, que anualmente se realiza en el propio yacimiento, este año ha tenido lugar en Madrid precisamente por el descubrimiento principal, que tuvo que ser trasladado a la capital por una "urgencia" y ante la falta de laboratorios de arqueología especializados para este tipo de hallazgos en Extremadura y el riesgo de oxidación para las piezas por la alta humedad, el aire y la luz.
En concreto, han llevado aquellos descubrimientos que "se oxidan rápidamente" al laboratorio del SECIR, el centro de restauración de la Universidad Autónoma de Madrid, con el que colaboran los investigadores desde el comienzo de las excavaciones hace ocho campañas.
En este sentido, Rodríguez y Celestino han valorado el descubrimiento de una pieza tan única datada de unos 2.500 años y en un buen estado de conservación de la que no se han documentado similitudes en la Península Ibérica, pero sí una en Etruria.
MEDIO CARRO VOTIVO CON MOTIVOS MITOLÓGICOS
Sobre el hecho de que se haya encontrado solo medio carro, los arqueólogos han reconocido que es "algo habitual" en el Turuñuelo y se han mostrado confiantes en que aparezca la otra mitad a lo largo de las próximas excavaciones.
Rodríguez ha dicho que creen que se trata de un carro votivo, que a falta de un "análisis de los carbones que estaban vinculados a la pieza", parece haber servido para "quemar inciensos, especias...".
En este sentido, ha apuntado a la relación del mismo con el ritual final que se celebra para la clausura del edificio, que es también una de las características del yacimiento y que explica la propia estructura de la zona arqueológica, enterrada y con restos de un ritual de cierre de la vivienda.
La localización ha sido concretamente en la parte central del "pasillo S3" de la excavación, donde ha salido la mitad del carro de bronce, que conserva también motivos mitológicos como Atlantes, Grifos y Aquelóos --híbrido con una Gorgona-- de una gran complejidad técnica.
"Para conocer la procedencia del carro habrá que hacer un análisis de isótopos de plomo", ha matizado la co-directora de la excavación Esther Rodríguez.
Además, los responsables del yacimiento tartésico han asegurado que el hallazgo pone de manifiesto una extensa y compleja red de relaciones comerciales con los habitantes de la Casas del Turuñuelo con otras civilizaciones mediterráneas.
En este sentido, Celestino ha valorado que con estos descubrimientos "se va certificando cada vez" más la relación con el Mediterráneo en una zona del interior peninsular como es Badajoz con elementos que no aparecen en lugares costeros como Cádiz, Málaga, Alicante o Ampurias, que fue la gran colonia griega en el siglo V a.c.
OTROS HALLAZGOS
Por otro lado, en el sector norte de la excavación se han extraído dos braseros de bronce completos y un caldero. "Tres piezas excepcionales", como las ha definido Rodríguez. Uno de ellos, un 'Podanipter' que sirve "para lavarse los pies" según explica la co-directora, además de insistir en que estas piezas viajaron "en paquete" con el 'luterium', que fue la pieza de mármol documentada en 2025.
"Nosotros le damos siempre muchas vueltas y siempre decimos de broma que parece que en el Turuñuelo vivió un griego o una griega, porque es muy raro ver cómo llega este 'pack'", ha dicho Celestino, quien ha sostenido también que "no es un capricho que viene de Grecia", sino que es "un pedido" que "implica muchísimas cosas".
En el sector sur se han recuperado un lote de marfiles, también en el pasillo S6, de los cuales hay "más de 200 fragmentos" que ahora toca analizar con el equipo de restauración.
Estas piezas contienen representaciones florales, mitológicas --como la serpiente alada-- y también animales, tales como un chivo; leones, caballos, conejos o pájaros en lo que supone "una nutrida selección de representaciones y figuras humanas", ha asegurado Rodríguez.
Por su parte, la consejera de Industria, Energía, Ciencia y Territorio de la Junta de Extremadura, Mercedes Morán, ha asegurado que el proyecto se ha convertido "por méritos propios en un referente científico a nivel nacional".
En este sentido, Morán ha dicho que el enclave "no solo está transformando el conocimiento que teníamos sobre Tarteso, sino que, además, está poniendo el foco en Extremadura y haciéndolo el centro de una de las investigaciones más relevantes sobre las culturas del Mediterráneo antiguo".
También ha aseverado que "el Turuñuelo es una oportunidad magnífica para fortalecer la divulgación" y ha incidido en el proceso de construcción de una cúpula que va a servir para "proteger el yacimiento, hacer mucho más fácil el trabajo y luego para todos aquellos que quieran visitarlo e investigarlo".
De hecho, el propio co-director del yacimiento, Sebastián Celestino, ha recogido el guante de la consejera y asegurado que para ellos la cúpula es "como el maná", porque les va "a permitir muchas cosas".
A mayores, la presidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Eloísa del Pino, ha asegurado que España es uno de los países, según la UNESCO, con el mayor patrimonio arqueológico y ha valorado que se vayan "encontrando cosas maravillosas".
En este sentido, ha querido reconocer la colaboración institucional "importantísima" que permite el desarrollo de las actividades arqueológicas en el Turuñuelo, que tiene un "impacto" en todo el mundo y también hace "una labor importante de divulgación científica", incluso en Institutos como el Eugenio de Frutos, donde ha informado que hay una asignatura vinculada al yacimiento tartésico.