Archivo - El huracán Isabel en 2003 visto desde la Estación Espacial Internacional. - NASA - Archivo
MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
En un nuevo artículo de opinión, Qin Huang, de la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos), y sus colaboradores proponen que los peores daños causados por fenómenos meteorológicos extremos podrían prevenirse mediante el "Ziui-Jitsu meteorológico", un enfoque teórico para "desviar" los sistemas meteorológicos de trayectorias perjudiciales. Su artículo se publica en la revista de acceso abierto 'PLOS Water'.
Los fenómenos meteorológicos extremos, como sequías, inundaciones, olas de calor y heladas, aumentan en frecuencia e intensidad, causando pérdidas humanas y una destrucción material considerable. En 2024, se estima que los daños causados por los extremos climáticos ascendieron a 417 mil millones de dólares.
Históricamente, los intentos por controlar el clima se han limitado a operaciones a pequeña escala, principalmente la siembra de nubes para fomentar las precipitaciones locales. Sin embargo, Huang y sus colaboradores sostienen que pequeños ajustes que aprovechen cuidadosamente la sensibilidad de la atmósfera a las perturbaciones podrían evitar los peores efectos de los desastres meteorológicos.
Los investigadores realizaron experimentos de simulación para probar el concepto utilizando modelos establecidos de circulación atmosférica y Aurora, un modelo de inteligencia artificial a gran escala diseñado para predecir el tiempo con alta resolución.
Sus modelos sugirieron que pequeñas operaciones de siembra de nubes, realizadas con precisión y días antes del pico de un fenómeno meteorológico extremo, podrían haber desviado la trayectoria del huracán Sandy de 2012 unos 480 kilómetros para evitar la ciudad de Nueva York, elevado la temperatura mínima de la helada de Texas de 2021 en unos -8 grados Celsius y reducido la cantidad de precipitación transportada por un río atmosférico de 2022 que causó inundaciones en California en aproximadamente un 5%.
Si bien las simulaciones demostraron la viabilidad del "Jiu-Jitsu meteorológico", los investigadores señalaron que su implementación práctica requerirá avances en el monitoreo del clima y una mejor comprensión de dónde y cómo se pueden controlar los diferentes fenómenos meteorológicos extremos. Además, es necesario investigar y abordar las implicaciones ambientales, de equidad y políticas de este enfoque. Sin embargo, de tener éxito, este método podría complementar la gestión convencional de desastres y propiciar resultados más favorables ante eventos meteorológicos potencialmente devastadores.
Los autores señalan: "El creciente impacto de los fenómenos meteorológicos extremos en la sociedad pone de manifiesto que los enfoques tradicionales, como las represas, los diques y los seguros, por sí solos, podrían no ser suficientes para abordar las consecuencias generalizadas de estos peligros.
El Jiu-Jitsu meteorológico propone un nuevo paradigma: utilizar intervenciones puntuales y puntuales para aprovechar la dinámica atmosférica, lo que podría permitir controlar o mitigar los eventos extremos antes de que causen daños. Se trata de un enfoque del siglo XXI para convivir con la naturaleza en lugar de simplemente reaccionar ante ella.
Si este enfoque para controlar y redirigir los fenómenos meteorológicos extremos mediante el poder de la naturaleza pudiera implementarse, sería transformador, especialmente para las personas más vulnerables que carecen de otras protecciones contra los fenómenos meteorológicos extremos".