Los jóvenes con trasplante de riñón tienen hasta cien veces más de riesgo de morir por enfermedad cardiovascular

Europa Press Ciencia
Actualizado: sábado, 29 mayo 2004 14:40

BARCELONA, 29 May. (EUROPA PRESS) -

Los jóvenes que han debido someterse a un trasplante de riñón tienen hasta cien veces más riesgo de morir por enfermedad cardiovascular, según aseguró hoy el nefrólogo del Hospital Clínic de Barcelona Josep Maria Campistol, en el marco de la IV Reunión de Trasplantes de Órganos Sólidos, que se celebra en Barcelona.

Este riesgo se reduce con la edad de los trasplantados, ya que entre la población general, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte.

Tras el trasplante del órgano, la mayoría de estos pacientes sufren un incremento de factores de riesgo cardiovasculares, como hipertensión, diabetes y un aumento del colesterol. En el caso de los trasplantados de riñón y de corazón, la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte.

La principal causa de esta situación se debe a los fármacos inmunosupresores, que "deben administrarse de por vida a todos los trasplantados para garantizar su supervivencia", señaló el médico de la Unidad de Trasplante Hepático de la Clínica Puerta de Hierro de Madrid Valentín Cuervas-Mons.

Según este especialista, este es "el precio" que "debe pagarse" por administrar tratamientos inmunosupresores, que "son muy necesarios" porque "indudablemente, durante los primeros años aseguran la vida del trasplantado" pero que "no dejan de tener efectos secundarios".

En el caso de los trasplantados renales, los factores de riesgo cardiovascular "se acrecientan" porque "el enfermo ya ha pasado por una etapa previa de diálisis", lo que comporta un deterioro en el estado de la salud, aseguró Campistol.

Entre el 15 y el 20 por ciento de trasplantados renales sufren un rechazo agudo del órgano. Asimismo, casi el 40 por ciento de personas con un nuevo riñón rechazan el órgano al cabo de cinco años y el 35 por ciento fallecen por enfermedad del injerto, según Campistol.

La mitad de las personas que mueren a causa de una patología del nuevo riñón es por una enfermedad cardiovascular, mayoritariamente un infarto de miocardio, mientras que uno de cada cuatro fallece a causa de un cáncer, precisó este especialista.

SEGUNDA CAUSA DE MUERTE EN TRASPLANTES HEPÁTICOS.

El trasplante de riñón procedente de donante vivo sigue siendo la mejor opción para asegurar una buena evolución de estos enfermos. "El donante vivo es una persona sana, sin factores de riesgo cardiovascular, y además no pasan ni dos minutos desde que sacamos el órgano del donante hasta que llega al cuerpo del receptor", señaló.

En el caso de los trasplantes de hígado, las enfermedades cardiovasculares siguen teniendo una incidencia importante, aunque, a diferencia de quienes reciben un nuevo riñón o corazón, la primera causa de muerte es la hepatitis por virus C, según Cuervas-Mons.

PERSONALIZAR LOS FARMACOS.

Las posibles vías para reducir estos factores cardiovasculares en trasplantados son la administración de inmunosupresores con menos toxicidad. "Del abanico de fármacos que tenemos en el mercado se trata de ofrecer el más adecuado a cada situación", aseguraron ambos especialistas.

Según estos expertos, algunos de estos medicamentos, como el inhibidor de la calcineurina tacrolimus, aumenta el riesgo de diabetes, mientras que la ciclosporina, el de sufrir hipertensión arterial, al tiempo que el sirolimus multiplica los pacientes trasplantados con colesterol alto en sangre.

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