MADRID, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
Muchos fumadores reinciden en el hábito tabáquico tras un primer
periodo de abandono del mismo por no contar con un apoyo médico
inmediato y constante, afirmaron hoy los neumólogos miembros del
Comité de Expertos para una Vida Sin Tabaco, durante la presentación
de una línea telefónica de apoyo a las personas que quieran dejar de
fumar, lanzada conjuntamente con el Hospital Carlos III de Madrid.
En la mayoría de los casos es la falta de información sobre los
centros que ofrecen ayuda psicológica o farmacológica lo que hace que
los fumadores intenten abandonar el tabaco por sí solos, mientras que
las dificultades que plantean los horarios laborales y la necesidad
de desplazarse a la consulta médica constituyen los impedimentos
principales al seguimiento de los programas para dejar de fumar.
Por el contrario, el servicio telefónico ofrece discreción, trato
personalizado e inmediatez, amén de comodidad, lo que explica el
éxito alcanzado por iniciativas similares puestas en marcha en otros
países desarrollados, explicó el doctor Leopoldo Sánchez, jefe del
Servicio de Neumología del Hospital Carlos III, del que depende la
Unidad de Prevención y Tratamiento del Tabaquismo.
Así, la nueva línea 901, que estará ubicada en esta unidad y
atendida por el personal médico, psicólogo y de enfermería que
trabaja habitualmente en ella, permitirá conocer la demanda
informativa de los ciudadanos respecto al tabaquismo y "hacer más
accesible" la existente en la materia, así como sobre los
tratamientos científicos actualmente disponibles para abandonarlo,
tanto a la población general como a los fumadores, añadió Sánchez.
Según explicó, este objetivo responde tanto a los marcados por la
Organización Mundial de la Salud (OMS) en sus directrices
relacionadas con la materia como a los recogidos en el Plan Nacional
de Control del Tabaquismo, recientemente propuesto por el Ministerio
de Sanidad y Consumo para el periodo 2002-2006, que señala la
necesidad de implantar este tipo de servicios de información y ayuda
al fumador.
SEGUIMIENTO TELEFÓNICO
Además de su función informativa, la iniciativa persigue realizar
un seguimiento a distancia de los pacientes que estén en tratamiento,
sirviendo de apoyo constante --principalmente psicológico, aunque se
contempla el farmacológico para los casos de mayor dependencia--
mediante la realización de llamadas a las 24 y 48 horas de dejar de
fumar, seguidas de otras a la semana, al mes y a los 4 meses del
momento de abandono.
En este sentido, el doctor José María Carreras, responsable de la
Unidad del Tabaquismo del hospital, destacó la necesidad de que los
profesionales sanitarios aborden este problema de salud como una
"enfermedad crónica" que requiere de tratamiento durante un periodo
"más o menos largo", a lo que la línea 901 puede ayudar notablemente.
"A mayor intensidad del tratamiento que se hace, mejores
resultados se obtienen" y si la línea telefónica contribuye a
intensificar la terapia es de esperar que sirva para optimizar su
eficacia, añadió, recordando que "no existen ex fumadores, sino
fumadores que ya no fuman" porque la persona que ha tenido contacto
con la nicotina "queda marcada morfológicamente" y un nuevo
acercamiento a la sustancia puede hacerle recaer en el hábito
tabáquico en un elevado porcentaje.
COORDINACIÓN CON AP
Por otra parte, y ante la elevada demanda registrada por la Unidad
del Tabaquismo desde su creación en 1983 --ha tratado a más de 5.000
fumadores, a un ritmo de entre 500 y 600 cada año--, la línea 901
pretende formar y coordinarse con los médicos de Atención Primaria
(AP) para que éstos inicien el tratamiento de sus pacientes y luego
puedan ser derivados a la asistencia del servicio telefónico, que
previsiblemente funcionará en estos términos para mediados de marzo.
Según explicó Carreras, para esa fecha los expertos a cargo de la
línea tratarán de concertar una primera cita con el usuario que llame
al teléfono 901 120 239 a fin de realizar una primera valoración
personalizada de forma presencial o mediante un cuestionario, para
después ofrecer tratamiento psicológico y seguimiento del mismo a
través del servicio telefónico.
Así, "se despejará" parcialmente la lista de espera de la Unidad
del Tabaquismo y, en última instancia, permitirá ayudar a un mayor
número de personas a abandonar un hábito que tiene el 35 por ciento
de la población española mayor de 16 años (10 millones de personas),
de los que dos tercios quiere dejarlo, y es responsable de unas
50.000 muertes anuales en nuestro país.