MADRID, 7 Ago. (EUROPA PRESS) -
El pasado 28 de mayo nació en Italia "Prometea", el primer caballo
clonado del mundo, que además ha llegado al mundo a partir del
material genético obtenido de una línea celular de su propia madre,
según publica la revista "Nature". La clonación ha sido llevada a
cabo por investigadores del Instituto Experimental Italiano "Lázaro
Spallanazani".
Sus responsables señalan que el nacimiento de la yegua se produjo
a partir de una célula de la piel de su propia madre. La yegua
clonada, buatizada como "Prometea", es idéntica a su madre, según han
confirmado los test de ADN. El potro pesó al nacer, el pasado 28 de
mayo, 36 kilogramos.
"Lo destacable de este nacimiento, en el que la cría es
genéticamente igual a la madre, es que supera la tesis de que el
éxito de la gestación dependa del reconocimiento inmunológico del
embarazo por parte de la madre, basada en la evidencia de que puede
tener lugar un aborto debido a un inadecuado reconocimiento de los
antígenos del feto", añaden.
En cualquier caso, los responsables de este proyecto destacan que
con él suman el caballo a la lista de especies que han sido clonadas
con éxito a partir de una célula adulta.
Para llevar a cabo el proceso, los científicos utilizaron
fibroblastos de líneas celulares procedentes de la piel de un macho
de raza árabe y una hembra "Haflinger". Los ovocitos se obtuvieron
mediante maduración "in vitro" de oocitos procedentes de ovarios
equinos. Tras despojarlos de su núcleo, los embriones fueron
"reconstruidos" mediante fusión celular con los fibroblastos.
En total fueron cultivados 513 y 328 embriones procedentes
respectivamente de las líneas celulares del macho y la hembra.
Finalmente fueron desarrollados 22 blastocistos, 8 a partir del
material del macho y 14 de la hembra. De éstos, ocho blastocistos de
la línea celular del macho y nueve procedentes de la hembra fueron
introducidos en nueve recipientes.
Dos de los embriones clonados procedentes del material genético de
la hembra fueron transferidos a la propia yegua, lo que dio lugar a
cuatro fetos, de los que dos se perdieron rápidamente y otro más
resultó abortado tras 187 días de gestación. El último llevó a cabo
correctamente su gestación y, tras 336 días, nació de forma natural.
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07-Ago-2003 10:00:00
(EUROPA PRESS)
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