ZARAGOZA, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las enfermedades infecciosas que más preocupan a los pediatras en
niños de cero a cinco años de edad son, por este orden, la neumonía
(48,9 por ciento), la meningitis (43,30 por ciento), y la otitis (40
por ciento), principalmente porque asocian las enfermedades
neumocócicas con su alto nivel de mortalidad, seguida del riesgo de
pérdida de audición y el retraso psicomotor.
Según los datos recogidos en la segunda edición de la encuesta de
ámbito nacional que ha realizado el Instituto de Estudios Médico
Científicos (INESME), con la colaboración de la empresa Inner
Research, y que han sido presentados hoy en Zaragoza, a los padres
les preocupa en primer lugar la meningitis, aunque revelan gran
desconocimiento acerca de esta enfermedad.
El presidente de INESME y director del Servicio de Farmacología de
la Clínica Universitaria de Navarra, Jesús Honorato, señaló en el
acto de presentación que se ha hecho la encuesta "Las enfermedades
pediátricas en la población española" sobre pediatras, padres de
niños entre cero y cinco años, responsables de guarderías y
farmacéuticos "para estudiar la opinión pública española en distintos
sectores en relación con las relaciones infecciosas de los niños".
Según los pediatras, en referencia al uso de antibióticos y
vacunación en la población infantil, el 90 por ciento está a favor de
la vacunación, por encima de aplicar antibióticos a la hora de
prevenir una enfermedad infantil, y el 70 por ciento no recetan
antibióticos ante una enfermedad vírica. Respecto a los antibióticos,
el 30 por ciento piensa que los padres no siguen las pautas que les
receta el pediatra, y el 16 por ciento declara que ha tenido que
recetar antibióticos más potentes --con más daño para la salud del
niño--, por las resistencias antibióticas.
A los responsables de centros de educación infantil y guarderías
los síntomas que más le preocupan son rigidez de cuello, convulsiones
y congestión respiratoria, y al igual que los padres, piensan que la
meningitis es la enfermedad más grave (80 por ciento).
Los síntomas que con más frecuencia padecen los niños son
mucosidad abundante, fiebre mayor de 38 grados y tos seca --medios de
contagio de la enfermedad neumocócica--, y el 75 por ciento de los
niños que acudieron a guarderías tuvieron que ser atendidos por el
pediatra en el último mes por alguno de estos síntomas.
Además, el 90 por ciento de responsables de guarderías están de
acuerdo en la vacunación de todos los niños, y el 63 por ciento
piensa que los centro deberían poder exigir la vacunación aunque no
sea obligatoria.
La encuesta señala igualmente que los padres suelen preguntar a
los farmacéuticos sobre enfermedades del tipo de amigdalitis,
bronquitis o gripe; el 37 por ciento de este colectivo piensan que
los padres no siguen las pautas que indica el pediatra, y el 80 por
ciento piensa que la vacuna es mejor que los antibióticos para
prevenir las enfermedades.
"Estos datos dan un reflejo muy curioso de la situación en España
frente a las situaciones infecciosas en las que se puede destacar que
todo el mundo está de acuerdo en que es mejor utilizar las vacunas
para los niños, la relativa ignorancia que hay por parte de todos los
estamentos --excepto por los pediatras-- de lo que representan las
vacunas frente a la meningitis, y la mala utilización de los
antibióticos, principalmente por parte de los padres, que trae como
secuela importante la aparición de resistentes y que nos pueden
llevar a una situación difícil en los próximos años", apuntó Jesús
Honorato.
LOS PADRES EN LA ENCUESTA DEL INESME
El presidente del Instituto de Estudios Médico Científicos
(INESME), Jesús Honorato, declaró que "este año INESME ha querido
incorporar al colectivo científico --pediatras y farmaceúticos-- con
el fin de comparar si su preocupación por la enfermedades en la
infancia era compartida por los padres".
En este sentido, señaló que en la encuesta "se ha observado que
mientras la amplia mayoría de los padres apuntan hacia la meningitis
como la enfermedad infantil más grave, los pediatras sólo la sitúan
en primer lugar de importancia cuando el causante de esta enfermedad
es el neumococo, debido a su elevado índice de mortalidad y las
graves secuelas que deja en el paciente".
Como en la pasada edición de la encuesta, los padres han mostrado
una preocupación generalizada sobre esta enfermedad, pero al mismo
tiempo, muestra que tienen poco conocimiento sobre la misma. Así, el
60 por ciento de los padres ignoran los diferentes tipos de
meningitis bacterianas, y sólo el 52 por ciento y el 41 por ciento,
sabe que pueden producir retraso psicomotor o la muerte del niño,
respectivamente.
Respecto a la vacunación, el resultado muestra que aunque el 58
por ciento conoce la vacuna frente a los microorganismos responsables
de la meningitis, de éstos, el 67 por ciento no sabe frente a qué
tipo existen vacunas en nuestro país, si bien el 76 por ciento afirma
haber vacunado a sus hijos frente a ella.
"Esto representa una amenaza a la salud del niño, puesto que los
padres pueden pensar que sus hijos están inmunizados frente a esta
enfermedad y, en cambio, no ser así", señaló Honorato.
Por otra parte, los datos de la encuesta indican que casi cuatro
de cada diez padres, principalmente madres (40 por ciento de la
población trabajadora), reconocen que las enfermedades infantiles
alteran su actividad laboral, debido a que tienen que solicitar una
media de seis días al año para atender a sus hijos cuando enferman.
Al mismo tiempo, la media de días que el niño se ausenta del
centro de educación infantil por baja por enfermedad es de siete. En
esta línea, el 60 por ciento de las guarderías solicita a los padres
que no reincorporen al niño si padece una enfermedad infecciosa hasta
que no esté restablecido completamente.
Sobre el uso de los antibióticos, el 82 por ciento de los padres
indica que es mejor aplicar una vacuna para prevenir una enfermedad
que los antibióticos para tratarla. A pesar de ello, la tercera parte
desconoce que los antibióticos pierden su eficacia frente a ciertas
infecciones con la aparición de resistentes, que se generan con el
abuso.
SEPSIS Y MENINGITIS
La sepsis y la meningitis están consideradas como las
manifestaciones más graves de la infección invasora por neumococo,
aunque la meningitis continúa siendo la enfermedad que despierta una
mayor alarma social entre los padres.
El miembro del Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la Asociación
Española de Pediatría e Infectólogo Pediátrico del Hospital Infantil
Miguel Servet de Zaragoza, Fernando de Juan, señaló al respecto que
"se está haciendo especial hincapié en la meningitis y hay problemas
más graves producidos por estos gérmenes, como la sepsis".
"La sepsis neumocócica puede producir la muerte del niño en pocas
horas por fracaso multiorgánico. Esta patología es especiamente
frecuente el niños menores de dos años, en los que la aplicación de
cuidados intensivos en muchas ocasiones es insuficiente", siguió
apuntando.
Esta enfermedad se origina cuando se produce una infección
generalizada de la sangre por causa de una bacteria que pasa a la
sangre y, a través de ella, afecta a órganos vitales como meninges e
hígado, entre otros.
Habitualmente, la sepsis se manifiesta con manchas hemorrágicas en
la piel de aparición brusca --en pocas horas--, con caída de la
tensión arterial, fallo multisistémico y hemorragias de las cápsulas
suprarrenales.