MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -
Las nuevas distancias verticales mínimas de vuelo establecidas por la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI) para América del Norte, Central, del Sur y el Caribe permitirán reducir el combustible que queman las aeronaves, y por lo tanto la contaminación por las emisiones del motor, con un ahorro total de hasta 6.000 millones de dólares (4.600 millones de euros) en los próximos quince años, según ha informado la propia agencia de la ONU.
Basándose en las nuevas Normas Internacionales de la OACI, desde el jueves pasado se ha reducido la distancia mínima vertical media entre aviones a la mitad, es decir de 2.000 pies a 1.000 (de 600 a 300 metros), en altitudes entre los 29.000 y los 41.000 pies (entre 8.700 y 12.300 metros), consiguiendo como resultado vuelos más eficientes.
"Este último logro es otro paso adelante significativo en el esfuerzo global de cooperación de la OACI con los Estados usuarios del espacio aéreo y los proveedores de servicios para maximizar las ventajas operacionales, al mismo tiempo que se aumenta la seguridad, que es la mayor prioridad", según explicó el presidente del Consejo de la OACI, Assad Kotaite.
La primera reducción de la distancia mínima de separación del espacio aéreo fue puesta en práctica en 1997 en el espacio del Atlántico Norte y aplicado sucesivamente a partir de entonces sobre el espacio aéreo de Europa, el Océano Pacífico, Asia, Oriente Próximo y en el corredor Europa-Sudamérica.
A través de acuerdos regionales, estas reducciones se extenderán cada vez más para, a medio plazo, cubrir todo el espacio aéreo del globo. El análisis del coste/beneficio en el norte del Océano Pacífico ya ha demostrado que se producía un ahorro de entre un 0,5 y un 1 por ciento en el coste de combustible, con un ahorro de aproximadamente 8 millones de dólares al año (6 millones de euros) para los aviones que utilizan este espacio aéreo.
Para el Caribe, Sudamérica y las regiones de América Central se estima que las aerolíneas usuarias ahorrarán al menos 400 millones de dólares (306 millones de euros) en los próximos quince años sólo para los vuelos intenacionales, mientras que en América del Norte, el ahorro en el uso de combustible será aproximadamente de 5.300 millones en el mismo periodo (algo más de 4.000 millones de euros).