Un proyecto europeo pondrá en marcha una "nariz electrónica" para detectar olor y sabor a corcho en el vino

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 31 enero 2003 16:37

LOGROÑO, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un proyecto europeo, en el que participa la UR con otros socios

españoles, italianos, franceses y portugueses, pretende poner en

marcha en un plazo de dos años una "nariz electrónica" que permitirá

detectar el olor y sabor a corcho en el vino.

Se trata de un mal que afecta al 5 por ciento de las botellas que

se comercializan en el mercado y que la investigación pretende

reducir hasta el 0,5 o el 1 por ciento, según afirmó el coordinador

de la iniciativa, Antonio Soler.

El proyecto, llamado "Nosey", congrega a 10 bodegas, empresas y

universidades de los cuatro países participantes, y cuenta con una

ayuda de la UE de un millón de euros, 64.000 de ellos para el área de

química analítica de la UR. Los socios se reunieron hoy en el campus

riojano para concretar la metodología del proyecto, que da ahora sus

primeros pasos.

Se trata de crear una "nariz electrónica" que haga un seguimiento

en las distintas fases de producción del corcho y de la botella de

vino para eliminar este mal y ayudar a mejorar la competitividad de

las empresas.

La idea es desarrollar un sistema de control que permita detectar

automáticamente los hongos en el corcho -fabricados a partir de la

corteza de alcornoque- y en el propio tapón, sin tener que llevar a

cabo análisis químicos, para prevenir su sabor y olor en el vino,

algo que se considera "el cáncer del vino".

Según explicó la profesora titular Química analítica de la UR,

Consuelo Pizarro, para que "la nariz aprenda es necesario que las

respuestas químicas se puedan relacionar con las respuestas que da la

máquina", lo que se logra mediante cálculos estadísticos. "Así, una

vez que la nariz ha "aprendido" no hará falta el análisis clínico y

la nariz podrá dar respuesta de los compuestos que hay en el corcho".

El proyecto dura dos años, pero esperan contar en la mitad de ese

plazo con un "prototipo y tratar de contrastar ya que corchos son

buenos o malos". La primera fase, en la que trabajará la UR,

consistirá en contar con las muestras químicas para que aprenda, y

después la Universidad de Roma realizará los cálculos estadísticos y

desarrollará la máquina.

La diferencia de esta "nariz electrónica" con otras existentes en

el mercado está en que en ésta se tratará de "calibrarla" para

aplicarla al corcho y a los volátiles que le afectan. De este modo,

se podrá reducir hasta el 0,5 ó el 1 por ciento ese 5 por ciento de

botellas que llegan defectuosas al mercado y que generan pérdidas de

800 millones de euros al año.

Precisamente, esta misma semana se presentó en Haro otro proyecto

europeo de "nariz electrónica" que permitirá a partir del año próximo

una mejora en la elaboración del vino y una más adecuada detección de

los fraudes en este proceso.

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