BRUSELAS, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea dio hoy un paso más en la protección de la diversidad biológica a través de la Red Natura 2000, al aumentar en 7.000 los espacios naturales protegidos de las regiones atlántico y continental, donde son vigilados especialmente 197 tipos de animales, 89 especies vegetales y 205 hábitats cubiertos considerados de importancia europea por los científicos.
Entre las especies animales incluidas en la red y en peligro de extinción figuran el lobo, la nutria y el salmón, además de lagos y redes hidrográficas que cubren gran parte del territorio de la Unión Europea, sobre todo de Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Reino Unido, Suecia, Austria y Dinamarca.
La red Natura 2000 se convierte en la red más grande y coherente de zonas protegidas del mundo y en el instrumento más eficaz de la UE para proteger su fauna y su flora, declaró el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas.
En concreto, la lista continental alcanza una extensión territorial de 49.194 kilómetros cuadrados repartidos en ocho Estados miembros, con la inclusión de zonas como los valles del Norte de Europa, los Vosgos, la Selva Negra, el Sur de Suecia, el Valle del Pô y regiones vecinas italianas. El total de las especies incluidas se estima en 109 animales, 55 vegetales y 88 hábitats.
Por su parte, la región atlántica representa un 10 por ciento de la superficie europea y ninguno de los espacios incluidos dista más de 300 kilómetros del litoral atlántico. Aunque la mayor parte de los lugares incluidos son valles o zonas bajas, también figuran regiones montañosas, como las de Escocia (Highlands). Esta parte es atravesada por diversos ríos europeos como el Loira o el Sena (Francia) y el Rhin (Alemania). La zona atlántica recoge la inclusión de 88 especies animales, 34 vegetales y 117 hábitats.
Ambas listas están subdivididas en siete regiones biogeográficas, tales como la boreal, la continental, la atlántica, la alpina, la macaronesiana, la mediterránea y la panoniana. Entre ellas, la macaronesiana fue la primera que se adoptó en 2001 y es, de hecho, la única que incluye territorio español, (Islas Canarias), junto con las Azores y Madeira.
La lista para la región alpina fue adoptada en 2003 y el resto, salvo la continental y la atlántica que acaban de aprobarse, serán adoptadas después de la evaluación que la Agencia Europea del Medioambiente tras las propuestas de los Estados miembros para la introducción de sus territorios en dicha red.
Las zonas incluidas en las listas continental y atlántica abordan a 12 Estados miembros de la UE. Entre los incluidos en la continental figura la totalidad del territorio de Luxemburgo y diversas zonas de Alemania, de Francia, de Bélgica, de Italia y de Suecia. Por su parte, en la lista atlántica se incluyeron a los Países Bajos, al Reino Unido, al oeste francés y a Flandes (Bélgica) y partes del territorio de Alemania, Portugal y Dinamarca.
EL PAPEL DE LOS VEINTICINCO
La instauración de Natura 2000 viene determinada por la disminución y la desaparición de la biodiversidad en Europa que se han acelerado espectacularmente a lo largo de las últimas décadas, aseguró el Ejecutivo. El origen de estas pérdidas fue causado por el desarrollo de las ciudades, de las infraestructuras y del turismo, así como por la intensificación de la agricultura y la explotación de bosques.
En las zonas incluidas en la red los Estados miembros deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar su protección y evitar su deterioro. Así, aunque las actividades económicas no están completamente excluidas en estas zonas, los Veinticinco deben vigilar que dichas actividades sean compatibles con la protección de los ecosistemas y las especies de la zona donde se desarrollan.
Con la instauración de Natura 2000, la UE se esfuerza para concretizar su objetivo de frenar el declive de la biodiversidad de aquí a 2010. Después de un despegue lento de Natura 2000 al final de los años noventa, pudimos pasar a una velocidad superior a lo largo de los últimos cinco años, manifestó el comisario Dimas.
Sin embargo, otras medidas deben ser llevadas a la práctica para garantizar el funcionamiento de la red. Entre los objetivos de la Comisión también está instaurar listas suplementarias que aborden regiones boreales y mediterráneas, así como una red Natura 200 para los diez nuevos Estados miembros.
En concreto, hay partes de estos países que podrían incluirse en la región continental, por lo que han comenzado a enviar sus propuestas a la Comisión. Debido a ello, el Ejecutivo contrastará todas las informaciones necesarias y procederá a una profunda evaluación científica antes de publicar nuevas listas.