LOS ANGELES, 30 Dic. (OTR/PRESS) -
Los vehículos robotizados Spirit y Opportunity se disponen a cumplir otro hito en la investigación del espacio, que no es otro que conseguir alcanzar los cinco años de misión en funcionamiento sobre la superficie de Marte. Ninguno de los centenares de ingenieros y científicos que saludaron el 4 de enero de 2004 la llegada a Marte del Spirit y 21 después la de su gémelo Opportunity podía imaginarse que ambos seguirían operando en el año 2009.
"A los contribuyentes estaodunidenses se les dijo que cada uno de esos vehículos tenía trabajo para tres meses", dijo Ed Weller, administrador del directorio de misiones de la NASA. "La pareja de 'rovers' han trabajado al final veinte veces más tiempo. Ese es un extraordinario retorno de la inversión, a tener en cuenta en estos difíciles tiempos de restricciones presupuestarias", agregó en declaraciones a la web de la NASA recogidas por otr/press.
Estos vehículos han conseguido importantes descubrimientos sobre el ambiente húmedo y tempestuoso del antiguo Marte. También han enviado cuarto de millón de imáganes, han recorrido más de 20 kilómetros, subieron a montañas, bajaron a cráteres, lucharon contra trampas de arena y el deterioro de su mecánica, sobrevieron a tormentas de polvo y reportaron más de 36 gigabites de datos a través de la sonda orbital Odyssey. En la actualidad, ambos vehículos permanecen operativos a la espera de nuevos cometidos ordenados desde la Tierra.
"Estos vehículos son increiblemente resistentes, considerando el ambiente extremo al que su estructura se ve sometida a diario", explicó John Callas, jefe del proyecto en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA. "Comprendimos que un componente principal de alguno de los dos vehículos pudiera fallar en algún momento y poner término a la misión, pero finalmente pudimos cumplir el equivalente a la duración de cuatro misiones en cada vehículo en el último año", añadió.
Los científicos admiten que la limpieza de los paneles solares de polvo gracias al viento que sopla en Marte ha supuesto una gran ayuda para la longevidad de los vehículos. Sin embargo, en el caso de Spirit, esa ayuda no ha sido suficiente para mantener su sistema de energía a pleno rendimiento en los últimos 18 meses, en los que el vehículo ha tenido que afrontar su tercer invierno, en el hemisferio sur marciano.
LA MISIÓN CONTÍNUA
Cuando su energía se recupere en primavera, el equipo que lo opera desde la Tierra planea moverlo hacia varios destinos próximos, incluido un montículo que puede aportar pistas sobre antiguo material volcánico, y a un cráter próximo, llamado Goddard, que se sospecha puede ser resultado de una explosión volcánica y no de un impacto, algo no explorado hasta ahora en Marte.
En cuanto a Opportunity, su próximo destino es el cráter Endeavour, de 14 millas de diámetro, más de 20 veces más grande que el Victoria, otro cráter en el que este vehículo pasó dos años. Aunque ambos cráteres están a sólo siete millas, es un recorrido considerablemnte largo para el vehículo, en un entorno en el que tendrá que superar obtstáculos de importancia.
"Estos viajes han sido motivados por la ciencia, pero representan algo más. Han representado la primera expedición a lo largo de la superficie de otro planeta realizada por la Humanidad. Cuando se analice dentro de décadas la exploración de Marte, Spirit y Opportunity serán reconocidos no sólo por su contribución a la ciencia, sino porque cumplieron por primera vez con una exploración en toda regla sobre la superficie de Marte", declaró Steve Sqyres, investigador principal al cargo de los instrumentos de estos vehículos.