Actualizado 04/10/2006 11:56:10 +00:00 CET

Las señales de saciedad se activan desde el inicio de la comida y no tras un determinado umbral de consumo

MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las señales de saciedad se activan desde el inicio de la comida y no tras un determinado umbral de consumo, según un estudio realizado en ratos por investigadores de la Universidad de Edimburgo (Escocia) que se publica en la revista 'Cell Metabolism'. El estudio es el primero en trazar la secuencia de cambios en la actividad cerebral a lo largo del curso de la ingesta de comida.

En el estudio, realizado en ratas sometidas a un estricto horario de alimentación, los investigadores también descubrieron que la actividad cerebral se dispara en los centros del hambre con el consumo de las primeras porciones de comida. La espera ante la inminente llegada de comida también activó ciertas células cerebrales que participaban en la estimulación del hambre en los animales.

El tiempo óptimo para el consumo de los animales fue reducido, sin embargo, los centros del cerebro responsables de registrar la saciedad, la sensación de sentirse lleno o satisfecho, se activaron casi tan pronto como la comida alcanzó el estómago.

Los investigadores proporcionaron a las ratas comidas durante sólo dos horas al día. Tras 10 días de este régimen, el consumo de comida y el peso corporal de los animales se estabilizó. Las ratas comenzaron a comer simultánea y vorazmente tan pronto como se presentaba la comida y dejaban de comer 90 minutos después a pesar de que seguía existiendo comida, algo que indicaba que los animales estaban saciados.

Las ratas pasaron por eutanasia en momentos definidos asociados con el horario de alimentación y sus cerebros fueron analizados. Los investigadores midieron cambios agudos en la actividad del cerebro mediante la cuantificación de "Fos", un producto proteínico del gen c-fos.

Antes de ser alimentados el cerebro de las ratas mostraba poca cantidad de Fos en la mayoría de las áreas examinadas. En regiones cerebrales que modelan el hambre las células que contenían factores estimulantes del apetito, conocidos como péptidos orexigénicos, mostraron un aumento de Fos en el momento temporal en el que se programaba que el alimento estuviera o no presente.

De forma sorprendente, explican los investigadores, las células cerebrales que contienen los "péptidos anorexigénicos" responsables de una pérdida del apetito también contenían Fos en el momento de la comida, aunque sólo en presencia de ésta. Los investigadores señalan que el descubrimiento indica que los circuitos de saciedad se activan junto con el consumo de alimento, en vez de después de que se exceda un umbral determinado.

Según los investigadores, las neuronas que liberan péptidos orexigénicos parecen estar activadas por la espera inminente de la comida y las neuronas implicadas en la saciedad se activan tan pronto se inicia la ingesta de comida.