MADRID, 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
Hoy 12 de enero se cumplen 11 años desde que Severo Ochoa recibiese,
en 1980, la Medalla Nacional de la Ciencia, máximo galardón concedido
en Estados Unidos en el campo científico. El médico y bioquímico,
nacido en Luarca (Asturias), había obtenido la nacionalidad
estadounidense en 1956.
Ochoa residió en Estados Unidos durante gran parte de su vida,
después de emigrar a este país en los años 40, incorporándose a la
Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York en 1942, siendo
nombrado Catedrático y Director del Departamento de Bioquímica en
1954, cargo que ocupó hasta su jubilación en 1974.
Los primeros trabajos de importancia de Severo Ochoa se dedicaron a
la fotosíntesis, a la fijación del anhídrido carbónico y al
metabolismo de las grasas. Pero lo que le consagró universalmente fue
su aportación al descubrimiento y desciframiento de la clase
genética, labor recompensada en 1959 con el Premio Nobel de Medicina,
que compartió con Arthur Kornberg.
Al científico español se le debe el descubrimiento de una enzima, la
'polinucleotidofosforilasa', gracias a la cual pueden sintetizarse
diversos tipos de ácido ribonucleico. Valiéndose de este
descubrimiento, Ochoa consiguió sintetizar en tubos de ensayo varias
proteínas y descifrar con ello la clave genética de los 21
aminoácidos.
Severo Ochoa recibió a lo largo de su vida otros premios y
distinciones, como la Medalla Neuberg de Bioquímica (1951) o el
premio Charles Meyer de la Societé de Chimie Biloguique y de la
Universidad de Nueva York (1959). Además, fue investido 'Doctor
honoris' causa por las Universidades de San Luis, Glasgow, Oxford,
Salamanca, Brasil, John Wesley, Santo Tomás (Manila), Granada,
Oviedo, Brandeis, Jeshiva y Michigan. Ochoa falleció en 1993 en
Madrid, a los 88 años de edad.
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(EUROPA PRESS)
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