Un sistema de refrigeración de plaquetas puede facilitar el abastecimiento de sangre para transfusiones

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 12 septiembre 2003 0:15

MADRID, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo método, para tratar y congelar plaquetas de sangre, puede

prologar la vigencia de las plaquetas sanguíneas en una semana o más

dentro de los bancos de sangre, facilitando el abastecimiento para

pacientes cuya vida está en riesgo y necesitan urgentemente

transfusiones. Los científicos que han desarrollado el nuevo sistema,

pertenecientes a Brigham and Women's Hospital y Harvard Medical

School (EE.UU.), publican ahora sus conclusiones en la última edición

de la revista Science.

Las plaquetas, fragmentos celulares de la sangre que ayudan en la

coagulación sanguínea para evitar las hemorragias, deben ser

almacenadas a temperatura ambiente y, en la actualidad, su tiempo

límite de vigencia es de cinco días. Tras este periodo, las plaquetas

se deben desechar porque ya no funcionan adecuadamente y su riesgo de

contaminación bacteriana aumenta notablemente. La escasez en el

abastecimiento de plaquetas puede tener serias consecuencias, porque

los pacientes que esperan transfusiones de plaquetas las necesitan

urgentemente.

Estos pacientes suelen padecer graves hemorragias después de

operaciones importantes o de accidentes, o pueden haberse sometido a

quimioterapia o a transplantes de médula ósea. Los investigadores

prevén que la necesidad de plaquetas irá en aumento en el futuro.

"A medida que la población envejece, necesitamos más y más

donaciones y el número de donantes jóvenes está disminuyendo. Los

bancos de sangre pierden una importante cantidad de dinero cada vez

que se tienen que desechar las plaquetas caducadas", afirman. Al

congelar las plaquetas se aumenta su periodo de vigencia de

almacenamiento, pero estas plaquetas mueren rápidamente cuando se

transfunden al organismo.

Empleando plaquetas humanas y de ratones en laboratorio, los

autores del nuevo trabajo han encontrado la forma de prolongar la

vida de las plaquetas congeladas después de una transfusión. Cuando

las plaquetas se congelan a alrededor de unos cuatro grados

centígrados, la temperatura necesaria para su conservación más de

cinco días, esto hace que ciertos receptores de su superficie forman

conglomerados.

Después de una transfusión, los "aspiradores" del sistema inmune,

los macrófagos, detectan estos conglomerados e ingieren las

plaquetas, destruyéndolas. Los autores de este estudio han conseguido

enmascarar la molécula específica de azúcar que reconocen los

macrófagos en el conglomerado de receptores. El tratamiento resultó

eficaz tanto antes como después de que las plaquetas fuesen

refrigeradas, y permitió que las plaquetas transfundidas fueran

detectadas por los macrófagos hasta pasados 12 días del

almacenamiento.

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