Telescopios de la NASA captan los restos de una colisión entre asteroides

Actualizado: jueves, 28 abril 2011 18:04

MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

A finales de 2010, los astrónomos advirtieron que un asteroide llamado Scheila se iluminó de forma inesperada. Los datos del satélite Swift de la NASA y el Telescopio Espacial Hubble mostraron que estos cambios probablemente se produjeron después de que Scheila fuese golpeado por un asteroide mucho más pequeño.

"Las colisiones entre asteroides crean fragmentos de roca, desde polvo fino a enormes rocas, que impactan contra los planetas y sus lunas", dijo Dennis Bodewits, un astrónomo de la Universidad de Maryland en College Park y autor principal del estudio del Swift. "Sin embargo, esta es la primera vez que hemos sido capaces de atrapar este fenómeno justo una semana después, mucho antes de que las pruebas se desvanezcan".

Los asteroides son fragmentos rocosos que representan los escombros de la formación y evolución del sistema solar hace aproximadamente 4.600 millones de años. Millones de ellos orbitan alrededor del Sol entre Marte y Júpiter en el cinturón principal de asteroides. Scheila tiene aproximadamente 70 kilómetros y orbita alrededor del Sol cada cinco años.

"Los datos del Hubble se explican en su mayoría simplemente por el impacto, a 11.000 kilómetros por hora, de un asteroide previamente desconocido de unos 100 metros de diámetro", dijo el jefe del equipo del Hubble David Jewitt, de la Universidad de California en Los Ángeles. Los estudios aparecerán en la edición del 20 de mayo de The Astrophysical Journal Letters y están disponibles en línea.

El 11 de diciembre de 2010, imágenes de la Universidad de Arizona

dentro del proyecto de la NASA sobre objetos cercanos a la Tierra reveló que Scheila se había hecho dos veces más brillante y se sumergía en un débil resplandor similar al de un cometa. Mirando a través de las imágenes archivadas del proyecto, los astrónomos dedujeron que se produjo un estallido entre el 11 de noviembre y 3 de diciembre.

Tres días después de que la explosión fuese anunciada, el telescopio óptico Swift capturó varias imágenes y un espectro del asteroide. La ausencia de gas alrededor de Scheila descartó la posibilidad de un explosión de origen interno.

Las imágenes muestran que el asteroide estaba flanqueado al norte por un penacho de polvo brillante y en el sur, por otro más débil. Las plumas formadas por pequeñas partículas de polvo excavado por el impacto se apartaron del asteroide por la luz solar. Hubble observó el desvanecimiento de la nube de polvo del asteroide el 27 de diciembre de 2010 y el 4 de enero de 2011.

Los dos equipos de observación concluyen que se produjo una colisión que pordujo un impacto de mil metros con un ángulo inferior a los 30 grados. Se estima que expulsó más de 660.000 toneladas de polvo, equivalente a casi el doble de la masa del edificio Empire State.