MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -
La inclusión de nueces en la dieta habitual puede reducir en un 10 por ciento el colesterol LDL o 'malo' y mejora la cantidad de colesterol 'bueno' en pacientes con diabetes del tipo 2, según un estudio publicado en el número de diciembre de 2004 de 'Diabetes Care', informó hoy la empresa California Walnuts.
"Ésta es una de las primeras investigaciones que observa el efecto de ácidos grasos poliinsaturados en el manejo de la diabetes", señaló Linda Tapsell, directora del Centro Nacional de Excelencia en Alimentos Funcionales (National Centre of Excellence in Functional Foods). "Las nueces son una manera sencilla y conveniente de incluir ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en la dieta, y son especialmente importantes para las personas con diabetes pues constituyen un sencillo alimento para picar en cualquier momento", continuó.
Así, el estudio demuestra cómo la ingesta de entre 8 y 10 nueces al día proporcionaba la cantidad correcta de ácidos grasos que ayudarían al organismo a manejar uno de los problemas asociados a las primeras etapas de la diabetes 2, la resistencia a la insulina, en la cual está limitada la absorción de glucosa de la sangre a las células.
"Existe una relación entre la resistencia insulínica y los ácidos grasos. Debido a su composición, las nueces podrían ser de gran ayuda para administrar los ácidos grasos apropiados. El estudio ha demostrado que estos beneficios teóricos eran reales", indicó Tapsell.
Para mostrar este efecto se diseñaron dietas basadas en grupos básicos de alimentos como cereales y pan, frutas y vegetales, carnes magras, pescado, productos lácteos bajos en grasa, aceites, aguacate, mantequilla de cacahuete y nueces y se incluyeron 30 gramos de nueces por día. Así, las dietas eran equilibradas en factores dietéticos como carbohidratos, proteínas, calorías y grasas de los otros alimentos para asegurar que el beneficio era en efecto atribuible a las nueces.
En España un 8,7 por ciento de la población mayor de 20 años padece diabetes y al menos el 50 por ciento de los casos no están reconocidos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El 90 por ciento de los afectados pertenecen a la categoría tipo 2.