Las urracas que deben realizar una segunda puesta tienen menos huevos pero más grandes, según una experta

Europa Press Ciencia
Actualizado: jueves, 8 abril 2004 15:22

MADRID, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las urracas que durante su época de reproducción pierden su primera puesta y tienen que poner una segunda para tener descendencia ese año ponen un menor número de huevos pero de mayor tamaño, según las conclusiones de una tesis doctoral elaborada por la investigadora Liesbeth de Neve y premiada por la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Bird Life).

En la investigación realizada en la zona de Guadix (Granada) se ha comprobado que las urracas son capaces de contrarrestar una puesta tardía de huevos y conseguir una calidad igual de su descendencia: reduciendo el número de individuos pero aumentando su tamaño.

Los investigadores sabían que en caso de depredación, cuando la primera puesta de huevos de urraca se pierde, el éxito de tener descendientes disminuye conforme avanza la temporada de cría, pero han descubierto que tienen mecanismos de compensación, como el mayor tamaño de los huevos.

Además, para conseguir compensar la pérdida de tiempo por tener que preparar otro nido para la segunda puesta de huevos, las urracas reducen el número de huevos en cada nido. La urraca es un ave monógama y muy territorial que elige a los machos en función del tamaño del nido que construyen, entre otras cualidades.

Otro de los factores analizados por De Neve en su investigación es el efecto de una alimentación adicional. Se ha comprobado que una mayor disponibilidad de alimento hace que el tamaño del nido sea mayor y también que los huevos sean más grandes.

En el caso de los polluelos, cuando se les alimentó con metionina, un aminoácido que afecta a la respuesta inmune, se consiguió que aumentarán su sistema inmunológico, pero al potenciar este aspecto en su fisiología no crecían tanto, ya que la energía se derivaba a este factor y disminuyó su capacidad de crecimiento. Al ralentizarse el crecimiento, los pollos estaban más tiempo en el nido, sufrían más depredación y tenían más parásitos.

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