Actualizado 30/07/2009 15:24 CET

Los vientos de Saturno 'acortan' su día en cinco minutos

Saturno
NASA

MADRID, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

Una nueva fórmula para detectar la velocidad de rotación de los grandes planetas gaseosos, como Saturno, ha permitido calcular que, por los vientos que azotan el planeta, un día en Saturno tiene una duración de diez horas, 34 minutos y 13 segundos, cinco minutos menos de las estimaciones existentes basadas en los campos magnéticos del planeta.

Así, los expertos consideran que medir la rotación de los gigantes de gas no es fácil porque el planeta carece de una superficie sólida, sobre la que tener una referencia. Además, a diferencia de Júpiter, los campos magnéticos de Saturno están alineados con su eje de rotación, de forma que sus oscilaciones no pueden aportar mediciones exactas de la parte interior del planeta durante su rotación.

El profesor de la Universidad de Oxford, Peter Read, explica al respecto que gracias a las informaciones aportadas por los infrarrojos de la sonda Cassini sobre la parte más profunda del planeta pudieron construir la superficie de Saturno, así como un mapa de sus vientos en tres dimensiones.

"Con este mapa hemos podido seguir la pista a las ondas y torbellinos de viento y observar cómo han evolucionado en la atmósfera, de forma que hemos podido realizar una nueva estimación sobre la rotación del planeta", añade.

En este sentido, apunta que el hecho de que el día en Saturno tenga una duración cinco minutos inferior a lo previamente estudiado implica que algunas de sus estimaciones relativas a la velocidad del viento pueden alejarse hasta las 160 millas por hora.

A su juicio, también significa que los patrones establecidos sobre la 'meteorología' de Saturno son muy parecidos a los que se reflejan en planetas como Júpiter, de forma que puede considerarse que, a pesar de sus diferencias, estos dos planetas gigantes tienen más en común de lo que previamente se había pensado.

En la misma línea, este estudio podría aportar los conocimientos hasta ahora desconocidos sobre la parte interior del planeta, cuya rotación es más complicada que la de un cuerpo sólido porque se realiza a partir de fluidos, indican los expertos. Finalmente, puede arrojar luz a cómo Saturno y otros gigantes de gas, como Júpiter, Neptuno y Urano, evolucionan.

El estudio, publicado hoy en 'Nature', ha sido desarrollado por un equipo internacional de investigadores de la Universidad británica de Oxford y la norteamericana de Louisville.