El viento solar fluye alrededor del campo magnético de la Tierra. - NASA'S GODDARD SPACE FLIGHT CENTER/CONCEPTUAL IMAG
MADRID, 19 Jun. (EUROPA PRESS) -
Durante 540 millones de años, el flujo y reflujo de la intensidad del campo magnético terrestre se ha correlacionado con las fluctuaciones del oxígeno atmosférico.
Así lo refiere un análisis publicado por científicos de la NASA, que sugiere que los procesos en las profundidades de la Tierra podrían influir en la habitabilidad de la superficie del planeta.
El campo magnético terrestre surge del flujo de material en el interior fundido del planeta, que actúa como un electroimán gigante. Este flujo no es perfectamente estable, lo que provoca que el campo cambie con el tiempo.
Muchos científicos han argumentado que el campo magnético es crucial para proteger la atmósfera de la erosión causada por partículas energéticas provenientes del Sol.
Sin embargo, como señalan los autores del estudio publicado en Science Advances, el papel de los campos magnéticos en la preservación de la atmósfera es un área de investigación activa. Antes de abordar la complejidad de la relación causal entre los campos magnéticos y los niveles de oxígeno, los autores del estudio decidieron analizar si el campo magnético y la atmósfera terrestres han fluctuado de maneras que demuestren un vínculo.
La historia de los campos magnéticos terrestres está registrada en minerales magnetizados. Cuando los minerales calientes que ascienden con el magma en las brechas entre las placas tectónicas en expansión se enfrían, pueden registrar el campo magnético circundante. Los minerales conservan el registro del campo siempre que no se recalienten excesivamente. Los científicos pueden deducir los niveles históricos de oxígeno de rocas y minerales antiguos porque su contenido químico depende de la cantidad de oxígeno disponible al momento de su formación. Los datos tanto del campo magnético como del oxígeno de la Tierra abarcan rangos comparables en bases de datos compiladas por numerosos geofísicos y geoquímicos. Hasta ahora, afirman los autores del nuevo estudio, ningún científico había realizado una comparación detallada de los registros.
"Estos dos conjuntos de datos son muy similares", afirmó en un comunicado el coautor Weijia Kuang, geofísico del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. "La Tierra es el único planeta conocido que alberga vida compleja. Las correlaciones que hemos encontrado podrían ayudarnos a comprender cómo evoluciona la vida y cómo se conecta con los procesos internos del planeta".
Cuando Kuang y sus colegas analizaron los dos conjuntos de datos por separado, descubrieron que el campo magnético planetario ha seguido patrones de ascenso y descenso similares a los del oxígeno en la atmósfera durante casi 500 millones de años, desde la explosión cámbrica, cuando surgió la vida compleja en la Tierra.
"Esta correlación plantea la posibilidad de que tanto la intensidad del campo magnético como el nivel de oxígeno atmosférico respondan a un único proceso subyacente, como el movimiento de los continentes terrestres", afirmó Benjamin Mills, coautor del estudio y biogeoquímico de la Universidad de Leeds.
Los investigadores esperan examinar conjuntos de datos más extensos para comprobar si la correlación se remonta a épocas anteriores. También planean investigar la abundancia histórica de otras sustancias químicas esenciales para la vida tal como la conocemos, como el nitrógeno, para determinar si también respaldan estos patrones. En cuanto a las causas específicas que vinculan las profundidades de la Tierra con la vida en la superficie, Kopparapu afirmó: "Queda mucho trabajo por hacer para determinarlo".