Actualizado 30/12/2014 10:55 CET

La nave Wind cumple 20 años estudiando el viento solar

Nave Wind ante el viento solar
Foto: NASA

MADRID, 30 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Con el final de 2014 se cumplen dos décadas de datos de una misión de la NASA llamada Wind. Junto con otras 17 sondas, Wind (viento en inglés) es parte del Observatorio de Sistemas de Heliofísica. Se trata de una flota de naves espaciales dedicadas a la comprensión de cómo el Sol y sus explosiones gigantes afectan a la Tierra, los planetas y más allá.

   Wind fue lanzada el 1 de noviembre de 1994, con el objetivo de caracterizar el flujo constante de partículas del Sol llamado viento solar. Con observaciones de partículas una vez cada 3 segundos, y 11 mediciones magnéticas cada segundo, las mediciones de viento eran - y siguen siendo - las observaciones del viento solar de más alta cadencia registradas por cualquier nave espacial cercana a la Tierra.

   Durante sus más de 20 años en el espacio, Wind ha tomado posiciones en varios lugares alrededor de nuestro planeta para ayudar a determinar cómo interactúa el espacio cercano a la Tierra con la energía entrante de las partículas del sol. La evaluación de las complejas variaciones de las partículas cargadas que forman el viento solar no se puede hacer desde un único punto en el espacio.

   "Tuvimos un objetivo original bastante simple" dijo Adam Szabo, científico del proyecto Wind del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. "La pregunta número uno era averiguar cómo el viento solar conducía cambios en la magnetosfera.", informa la NASA.

   La flotilla original, denominada Global Geospace Science (GGS), se componía de la nave espacial Polar observando la magnetosfera de la Tierra en las latitudes altas, la Equator-S haciendo mediciones magnetosféricos ecuatoriales, y la japonesa Geotail patrullando la cola magnética alargada: la larga cinta de la magnetosfera que va a la zaga de la Tierra, lejos del sol. El programa original GGS se extendió rápidamente con misiones adicionales para formar el Programa Solar Terrestre Internacional o ISTP.

   Con la misión de ver el viento solar frontalmente, Wind fue puesto en órbita en torno a lo que se llama un punto de Lagrange, un punto que experimenta la gravedad equilibrada tanto del Sol y la Tierra. La nave se instaló en una órbita elíptica alrededor del primer punto lagrangiano (L1), que se encuentra entre la Tierra y el sol, a 1,4 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. Aunque varios satélites han estado ya en una órbita similar, Wind fue la segunda nave espacial en orbitar L1.

   En 1997, otro observador del viento solar llegó a L1. El Explorador de Composición Avanzada (ACE) fue diseñado tanto para medir propiedades del viento solar entrante, como para dar a los científicos aviso avanzado de las más intensas erupciones del sol, como las eyecciones de masa coronal o CME.

   En su peor momento, las CMEs pueden comprimir la magnetosfera tan severamente que los satélites de repente se encuentran fuera de esa burbuja protectora, expuesta a la radiación solar dura. La compresión también puede desencadenar vibraciones en la magnetosfera que pueden inducir picos de energía eléctrica en las redes de energía en la Tierra.

PUNTOS DE LAGRANGE

   NASA decidió tener dos naves espaciales seguiendo el viento solar, moviendo a Wind a un segundo punto (L2), un punto Lagrange al otro lado de la Tierra respecto al Sol. L2 está a alrededor de 1,7 millones de kilómetros en la cola magnética, cuatro veces la distancia a la Luna. Desde esta nueva ubicación, Wind fue capaz de proporcionar mediciones más profundas en la cola magnética.

   Trabajando juntos, ACE y Wind deshicieron aún más misterios sobre el viento solar. Las misiones ISTP ayudaron a los científicos a comprender más sobre el tamaño de los acontecimientos en la magnetosfera.

   Desde 2000-2003, Wind se movió a través de una variedad de posiciones, incluyendo a un lado de la magnetosfera, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, y un viaje de regreso a la cola magnética. En 2004, Wind fue trasladado de nuevo al punto L1 de forma permanente.

   "En su posición en L1, Wind ha sido testigo de un puñado de avistamientos en primicia de diferentes tipos de ondas electromagnéticas que viajan en el viento solar", dijo Lynn Wilson, científico adjunto del proyecto de viento en el Centro Goddard.

   Wind sigue trabajando con otras naves espaciales, e incluso está mirando hacia el futuro. En 2018, la NASA lanzará una nueva misión llamada Solar Probe Plus que irá a 5 millones de kilómetros del Sol para explorar lo que sucede dentro del viento solar cerca de nuestra estrella. Un gran misterio es qué mantiene caliente el viento solar a medida que se expande. Alguna actividad intrínseca en el viento debe seguir generando calor.

@CIENCIAPLUS

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