Pruebas de que la superficie del planeta enano Ceres es rica en carbono

Pico central del cráter de impacto Urvara de 99 millas de ancho en Ceres
NASA / JPL-CALTECH / UCLA / MPS / DLR / IDA
Actualizado 10/12/2018 17:50:33 CET

   MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Un equipo dirigido por el Southwest Research Institute (SwRI) ha concluido que la superficie del planeta enano Ceres es rica en materia orgánica.

   Los datos de la nave espacial Dawn de la NASA indican que la superficie de Ceres puede contener una concentración de carbono superior a la que contienen los meteoritos primitivos más ricos en carbono que se encuentran en la Tierra.

   "Ceres es como una fábrica química", describe la doctora Simone Marchi, del SwRI, autora principal de la investigación publicada este lunes en 'Nature Astronomy'. "Entre los cuerpos internos del sistema solar, Ceres tiene una mineralogía única, que parece contener hasta un 20% de carbono en masa en su superficie cercana. Nuestro análisis muestra que los compuestos ricos en carbono están íntimamente mezclados con productos de interacciones agua-roca, tales como las arcillas", explica Marchi en un comunicado.

   Se cree que Ceres se originó hace unos 4.600 millones de años en los albores del Sistema Solar. Los datos de la nave Dawn revelaron previamente la presencia de agua y otros compuestos volátiles, como el amonio derivado del amoníaco y, ahora, una alta concentración de carbono. Esta química sugiere que Ceres se formó en un ambiente frío, tal vez fuera de la órbita de Júpiter. Una reorganización posterior en las órbitas de los grandes planetas habría empujado a Ceres a su ubicación actual en el cinturón principal de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter.

   "Con estos hallazgos, Ceres ha adquirido un papel fundamental en la evaluación del origen, la evolución y la distribución de las especies orgánicas en todo el sistema solar interior --comenta Marchi--. Uno tiene que preguntarse acerca de cómo este mundo puede haber impulsado las vías de la química orgánica, y cómo estos procesos pueden haber afectado la composición de planetas más grandes como la Tierra".

   Los modelos geofísicos, de composición y de colisión basados en datos de Dawn desvelaron que el interior parcialmente diferenciado de Ceres se ha visto alterado por procesos fluidos. El espectrómetro de cartografía visible e infrarroja de la nave de la NASA ha demostrado que el albedo bajo total de la superficie de Ceres es una combinación de productos de interacción agua-roca como filosilicatos y carbonatos y una cantidad significativa de agentes de oscurecimiento espectralmente neutros, como un óxido de hierro llamado magnetita.

   Debido a que el detector de rayos gamma y neutrones de Dawn limita la magnetita a solo un pequeño porcentaje en masa, los datos apuntan a la presencia de un agente de oscurecimiento adicional, probablemente carbono amorfo, un material orgánico rico en carbono. Curiosamente, también se han detectado compuestos orgánicos específicos cerca de un cráter de impacto de unos 50 kilómetros de ancho llamado Ernutet, lo que apoya aún más la presencia generalizada de sustancias orgánicas en el subsuelo superficial de Ceres.

   El nuevo estudio también encuentra que entre un 50% y 60% de la corteza superior de Ceres puede tener una composición similar a los meteoritos de condrita carbonácea primitivos. Este material es compatible con la contaminación proveniente de asteroides carbonosos infalibles, una posibilidad respaldada por la superficie bombardeada de Ceres.

   "Nuestros resultados implican que Ceres acrecentó los materiales ricos en carbono o que el carbono se concentró en su corteza", asegura la científica, que concluye que "ambos escenarios potenciales son importantes, porque la composición mineralógica de Ceres indica un evento a escala global de alteración del agua de roca, que podría proporcionar condiciones favorables para la química orgánica".