Revisión a la baja de la corteza de Mercurio, más densa que el aluminio

Mercurio
NASA/JOHNS HOPKINS UNIVERSITY APL/CARNEGIE INSTITU
Europa Press Ciencia
Actualizado: lunes, 16 julio 2018 14:08

   MADRID, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva estimación reduce el espesor de la corteza de Mercurio de 35 a 22 kilómetros, respecto a las conclusiones iniciales de la misión MESSENGER de la NASA, que finalizó en 2015.

   Michael Sori, del Lunar and Planetary Laboratory de la Universidad de Arizona, cree además que la corteza de Mercurio es más densa que el aluminio. Su nueva estimación apoya la teoría de que la corteza se formó en gran parte a través de la actividad volcánica.

   Sori buscó determinar qué tipo de "isostasia" está funcionando en Mercurio. La gravedad está constantemente tratando de arrastrar la superficie de un planeta a una esfera lisa, por lo que algo debe contrarrestar esta atracción para evitar que los picos y abismos de un mundo se derritan. La isostasia describe los procesos detrás de ese "algo".

   Hay dos tipos básicos de isostasia: Pratt y Airy. Ambas invocan el equilibrio de las masas de varias partes de un planeta, pero lo hacen de diferentes maneras. La isostasia Pratt postula que la densidad de la corteza de un planeta varía de un punto a otro, mientras que Airy sostiene que la profundidad de la corteza depende en gran medida de la topografía.

   Sori se propuso relacionar la densidad de Mercurio con su topografía. Los científicos ya habían construido un mapa topográfico utilizando datos recopilados por el MESSENGER en órbita de Mercurio, la única sonda que visitó el planeta, pero no existía un mapa de densidad. Así que Sori hizo la suya, usando datos sobre los elementos encontrados en la superficie de Mercurio.

   "Sabemos qué minerales suelen formar rocas, y sabemos qué elementos contienen cada uno de estos minerales", dijo Sori en un comunicado. "Conocemos las densidades de cada uno de estos minerales. Los sumamos a todos y obtenemos un mapa de densidad".

   La isostasia de Pratt predice que los minerales de alta densidad se deben concentrar preferentemente en cráteres y minerales de baja densidad en las montañas. Pero Sori no encontró esa correlación, por lo que rechazó la idea.

   Eso dejó a Sori con la isostasia de Airy, un modelo que se ha usado para estimar el espesor de la corteza de Mercurio en el pasado.

   Una analogía puede ayudar a hacer una idea de lo que está sucediendo: la punta de un iceberg está soportada por una masa de hielo que sobresale bajo el agua. El iceberg contiene la misma masa que el agua que desplaza. De manera similar, una montaña y su raíz contendrán la misma masa que el material del manto que se desplaza. En los cráteres, la corteza es delgada y el manto está más cerca de la superficie. Una cuña del planeta que contiene una montaña tendría la misma masa que una cuña que contiene un cráter.

   "Estos argumentos funcionan en dos dimensiones, pero cuando se tiene en cuenta la geometría esférica, la fórmula no funciona", dijo Sori.

   Sin embargo, una fórmula desarrollada por Isamu Matsuyama, también del Laboratorio Lunar y Planetario, y Douglas Hemingway de la Universidad de California, sí funciona para cuerpos esféricos como los planetas. En lugar de equilibrar las masas de la corteza y el manto, equilibra la presión que la corteza ejerce sobre el manto, proporcionando una estimación más precisa del espesor de la corteza.

   Sori usó sus estimaciones de densidad y el modelo de Matsuyama-Hemingway para calcular su nueva figura de espesor de corteza.

   El estudio de Sori se publicó en la revista Earth and Planetary Science Letters.

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