Actualizado 25/04/2019 13:59 CET

Última Thule, resultado de una fusión a cámara superlenta

Última Thule, resultado de una fusión a cámara superlenta
NASA/SWRI

   MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Simulaciones de la misión New Horizons de la NASA concluyen que Última Thule, el KBO (Objeto del Cinturón de Kuiper) sobrevolado el 1 de enero, es resultado de una fusión a cámara superlenta.

   El equipo de la misión ha podido poner algunos "límites de velocidad" en la fusión por contacto de los dos cuerpos que conforman este distante objeto, gracias a simulaciones por computadora, explicó Alan Stern, del Southwest Research Institute in Boulder y científico principal de la misión durante una reunión del grupo asesor sobre planetas exteriores de la NASA.

   Por ejemplo, si los dos lóbulos se hubieran juntado a aproximadamente 35 kilómetros por hora, probablemente no se habrían fusionado en absoluto y, tras contactar, habrían seguido sus caminos, dijo Stern.

   Una colisión a 18 kilómetros por hora llevaría a una fusión, pero ninguna generaría un objeto con dos lóbulos relativamente intactos como Ultima y Thule, habría una distorsión considerable, dijo Stern. Por lo tanto, el equipo de New Horizons cree que la colisión ocurrió a velocidades aún más lentas, tal vez alrededor de 8,9 kilómetros por hora.

   De hecho, el resultado de las simulaciones con una velocidad de fusión de ese orden "es sorprendentemente similar a lo que realmente observamos", dijo Stern, citado por Space.com.

   Las imágenes de New Horizons también revelaron una serie de características en forma de montículos en el más grande de los dos lóbulos.

   Una hipótesis temprana sostenía que los montículos resultaban de la convección de hielo a baja temperatura, que era impulsado por el calor generado por la descomposición radioactiva del aluminio-26. Pero un trabajo adicional sugiere que este es un escenario poco probable, dijo Stern. El equipo ahora piensa que los montículos pueden ser los contornos retenidos de los pequeños planetesimales que se unieron para formar el lóbulo hace mucho tiempo. "Pero también podría haber otros procesos", dijo Stern. "Entonces, este es un tema de debate activo".

   Los científicos de la misión no han visto evidencia de ningún tipo de atmósfera en Ultima Thule, ni han detectado ningún signo de satélites o sistemas de anillos, agregó Stern. Pero el equipo no ha terminado de mirar en estos frentes; pasarán otros 16 meses más o menos para que New Horizons termine de transmitir todos los datos de su encuentro a la Tierra.

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