ADN de trigo sugiere que Gran Bretaña no era isla hace 8.000 años

Actualizado 27/02/2015 17:20:28 CET
Yacimiento submarino de Bouldnor Cliff
Foto: THE MARITIME TRUST

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Pruebas de ADN muestran sorprendentes conexiones culturales entre Gran Bretaña y la Europa continental hace 8.000 años. Investigadores encontraron evidencia de una variedad de trigo en un sitio arqueológico sumergido frente a la costa sur de Inglaterra, 2000 años antes de la introducción de la agricultura en el Reino Unido.

   El equipo argumenta que la introducción de la agricultura suele ser considerado como un momento histórico decisivo para casi todas las comunidades humanas, que lleva al desarrollo de las sociedades en que se basa el mundo moderno.

   En un estudio publicado en Science, los investigadores sugieren que la explicación más plausible para que el trigo llegase allí es que los pueblos mesolíticos británicos mantuvieron redes sociales y comerciales que se extendían más allá del Canal de La Mancha.

CONEXIÓN TERRESTRE

   Estas redes podrían haber sido asistidas por puentes de tierra que unían la costa sureste de Gran Bretaña con el continente europeo, facilitando los intercambios entre los cazadores en Gran Bretaña y los agricultores en el sur de Europa.

   Llamado Einkorn, este trigo era común en el sur de Europa en el momento que estaba presente en el sur de Inglaterra, ubicado en Bouldnor Cliff.

   El ADN de einkorn se recogió de sedimento que se había formado previamente en la superficie de la tierra, que más tarde fue sumergido debido al deshielo de los glaciares que se extendían por centroeuropa.

   El trabajo fue dirigido por Robin Allaby de la Universidad de Warwick, quien sostiene que el descubrimiento de einkorn indica que la Gran Bretaña mesolítica era menos insular y que los habitantes estaban interactuando con los europeos del sur durante el Neolítico.

   "Hace 8.000 años el pueblo de las islas británicas estaba llevando una existencia de cazadores-recolectores, mientras que al mismo tiempo, desde el sur, los pueblos agrícolas se estaban extendiendo gradualmente en toda Europa.

   "Los puentes de tierra proporcionan una facilitación plausible de este contacto. Como tal, lejos de ser insular, Gran Bretaña estaba conectada culturalmente y posiblemente físicamente a Europa", agregó.