El comercio de madera a larga distancia sustentó el Imperio Romano

Actualizado 05/12/2019 11:01:52 CET
Retos de tablones en la base del pórtico romano de la Vía Sannio
Retos de tablones en la base del pórtico romano de la Vía Sannio - BERNABEI AT AL., 2019

   MADRID, 5 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Los antiguos romanos confiaron en el comercio de madera a larga distancia para construir su imperio, con una variedad de propósitos, incluida la construcción edificios, la construcción naval y la leña.

   Los requisitos de madera de la antigua Roma eran inmensos y complejos, con diferentes tipos de árboles de varios lugares alrededor del Imperio Romano y más allá, según un estudio publicado en 'PLOS ONE' por el investigador Mauro Bernabei y sus colegas del Consejo Nacional de Investigación de Italia.

   Desafortunadamente, el comercio de madera en la antigua Roma no se conoce bien, ya que se ha encontrado poca madera en un estado adecuado para el análisis. En este estudio, los investigadores fechan y determinan con éxito el origen y la cronología de muestras de madera romanas antiguas inusualmente bien conservadas.

   Las veinticuatro tablas de madera de roble (especies de 'Quercus') analizadas en este estudio fueron excavadas durante la construcción del Metro en Roma entre los años 2014 y 2016. Formaban parte de un pórtico romano en los jardines de via Sannio (perteneciente a lo que una vez fue una propiedad lujosamente decorada y rica).

   Los autores midieron el ancho de los anillos de los árboles para cada tabla y realizaron pruebas estadísticas para determinar la cronología promedio, fechando con éxito trece de las tablas.

   Al comparar sus tablas fechadas con las cronologías de referencia del roble mediterráneo y centroeuropeo, los autores descubrieron que los robles utilizados para los tablones del pórtico romano fueron tomados de las montañas del Jura, al este de Francia, a más de 1.700 kilómetros de distancia.

   Sobre la base de la albura presente en 8 de las trece muestras, los autores pudieron reducir la fecha de tala de estos robles entre 40 y 60 después de Cristo y determinaron que todas las tablas provenían de árboles vecinos.

   Dadas las dimensiones de la madera y la gran distancia que recorrió, los autores sugieren que los antiguos romanos (o sus comerciantes) probablemente flotaban la madera por los ríos Saona y Ródano en la actual Francia antes de transportarla por el Mar Mediterráneo y luego hacia el río Tíber a Roma, aunque esto no se puede confirmar.

   Los autores señalan que la dificultad de conseguir estos tablones, que no se obtuvieron especialmente para una función estética sino que se usaron en los cimientos del pórtico, sugiere que la organización logística de la antigua Roma era considerable y que su red comercial estaba muy avanzada.

   Bernabei destaca que "este estudio muestra que en la época romana, la madera de los bosques casi naturales del noreste de Francia se utilizaba para fines de construcción en el centro de Roma. Considerando la distancia, calculada en más de 1.700 kilómetros, los tamaños de madera y los medios de transporte con todos los obstáculos posibles en el camino, nuestra investigación enfatiza la importancia de la madera para los romanos y la poderosa organización logística de su sociedad".