18 de febrero de 2020
 

Conoce a Eretmorhipis carrolldongi, el ornitorrinco del Triásico

Actualizado 24/01/2019 17:34:12 CET
Eretmorhipis carrolldongi
GIANLUCA DANINI

   MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Ningún animal vivo se parece a un ornitorrinco, pero hace unos 250 millones de años, algo así nadó en mares poco profundos en lo que hoy es China, encontrando presas al contacto con un pico cartilaginoso.

   Un artículo sobre el recién descubierto reptil marino 'Eretmorhipis carrolldongi' del periodo Triásico inferior se publica este jueves en la revista 'Scientific Reports'.

   Además de su pico similar al del ornitorrinco, 'Eretmorhipis' tenía aproximadamente 70 centímetros de largo, con un cuerpo largo y rígido, cabeza pequeña y ojos diminutos, y cuatro aletas para nadar y moverse. Además, por su espalda corrían láminas huesudas.

   Previamente, se conocía 'Eretmorhipis' solo por fósiles parciales sin cabeza, explica el coautor del artículo, Ryosuke Motani, paleontólogo del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad de California, Davis, en Estados Unidos. "Es un animal muy extraño --apunta Motani--. Cuando empecé a pensar en la biología, me quedé realmente perplejo".

   Los dos nuevos fósiles muestran que el cráneo del animal tenía huesos que habrían sustentado un pico de cartílago. Al igual que el ornitorrinco moderno, hay un gran agujero en los huesos en el centro del pico. En el ornitorrinco, el pico está lleno de receptores que le permiten cazar al tacto en arroyos fangosos.

   A principios del Triásico, el área estaba cubierta por un mar poco profundo, de aproximadamente un metro de profundidad, sobre una plataforma de carbonato que se extendía a lo largo de cientos de millas. Se encontraron fósiles de 'Eretmorhipis' en lo que eran hoyos más profundos, o lagunas, en la plataforma. No hay fósiles que muestren qué comió 'Eretmorhipis', pero probablemente se alimentó de camarones, lombrices y otros invertebrados pequeños, señala Motani.

   Su cuerpo largo y huesudo significa que 'Eretmorhipis' probablemente fue un mal nadador, añade Motani. "No sobreviviría en el mundo moderno, pero no tenía rivales en ese momento", destaca.

   Relacionado con los ictiosaurios parecidos a los delfines, 'Eretmorhipis' evolucionó en un mundo devastado por el evento de extinción masiva al final de la Era Pérmica. El fósil proporciona más evidencia de la rápida evolución que se produjo durante el Triásico temprano, concluye Motani.