Los humanos sí pudieron llegar a Asia oriental por el inhóspito norte

Actualizado 30/05/2019 11:52:27 CET
Los humanos sí pudieron llegar a Asia oriental por el norte
NILS VANWEZER - Archivo

   MADRID, 30 May. (EUROPA PRESS) -

   Los primeros humanos usaron rutas a través de las montañas y desiertos del norte de Asia, considerados barreras infranqueables, bajo condiciones más húmedas que las actuales.

   Una nueva investigación insta a reconsiderar dónde buscar las primeras huellas de Homo Sapiens en el norte de Asia, y zonas de interacción potencial con otros homininos como neandertales y los denisovanos.

   Los arqueólogos y paleoantropólogos están cada vez más interesados en descubrir los entornos a los que se enfrentan los miembros más antiguos de nuestra especie, el Homo sapiens, a medida que se mudó a nuevas partes de Eurasia en el Pleistoceno tardío (hace entre 125.000 y 12.000 años). Se ha prestado mucha atención a una ruta "sur" alrededor del Océano Índico, con el norte y el centro de Asia algo descuidados.

   Sin embargo, en un artículo publicado en 'PLOS ONE', científicos del Instituto Max Planck de Historia de la Ciencia Humana en Jena, Alemania, y sus colegas del Instituto de Paleontología y Paleoantropología de los Vertebrados en Beijing, China, argumentan que el cambio climático puede haber hecho de esta una región particularmente dinámica de dispersión, interacción y adaptación de homininos, y un corredor crucial para el movimiento.

'HACIA EL NORTE' FUERA DE ÁFRICA Y EN ASIA

   "Las discusiones arqueológicas sobre las rutas de migración del Pleistoceno del 'Homo sapiens' se han centrado a menudo en una ruta 'costera' de África a Australia, bordeando India y el sudeste asiático --dice el profesor y coautor del nuevo estudio Michael Petraglia, del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia de la Humanidad--. En el contexto del norte de Asia, se ha preferido una ruta hacia Siberia, evitando desiertos como el Gobi". Sin embargo, en los últimos diez años, ha surgido una variedad de pruebas que sugieren que las áreas consideradas inhóspitas hoy en día podrían no haberlo sido siempre en el pasado.

   "Nuestro trabajo anterior en Arabia Saudita, y el trabajo en el desierto de Thar en India, ha sido clave para resaltar que el trabajo de la encuesta en regiones previamente descuidadas puede ofrecer nuevas perspectivas sobre las rutas y adaptaciones humanas", dice Petraglia.

   De hecho, si el 'Homo sapiens' pudiera cruzar lo que ahora son los desiertos árabes, ¿qué lo habría impedido cruzar otras regiones actualmente áridas como el Desierto de Gobi, la Cuenca de Junggar y el Desierto de Taklamakan en diferentes puntos en el pasado? De manera similar, las montañas de Altai, Tien Shan y la meseta tibetana representan una ventana potencialmente nueva a gran altura hacia la evolución humana, especialmente dados los recientes hallazgos en la cueva de Denisova en Rusia y en la cueva de Baishiya Karst en China.

   Sin embargo, las áreas de investigación tradicionales, una densidad de sitios arqueológicos y supuestos sobre la persistencia de ambientes "extremos" en el pasado han llevado a un enfoque en Siberia, en lugar del potencial para las rutas interiores del movimiento humano en el norte de Asia.

¿UN "GOBI VERDE"?

   De hecho, la investigación paleoclimática en Asia Central ha acumulado cada vez más evidencia de extensiones pasadas del lago, registros pasados ??de cantidades cambiantes de precipitación y extensiones glaciales cambiantes en las regiones montañosas, lo que sugiere que los entornos podrían haber variado dramáticamente en esta parte del mundo a lo largo del curso del Pleistoceno. Sin embargo, la fecha de muchas de estas transiciones ambientales ha sido amplia en escala, y estos registros aún no se han incorporado a las discusiones arqueológicas sobre la llegada de seres humanos al norte y al centro de Asia.

   "Tuvimos en cuenta los registros climáticos y las características geográficas en los modelos GIS para los glaciares (periodos durante los cuales los casquetes polares estaban en su mayor extensión) e intersticiales (periodos durante el retroceso de estos casquetes) para comprobar si la dirección del movimiento humano pasado varía, en función de la presencia de estas barreras ambientales", dice uno de los principales autores del estudio, Nils Vanwezer, estudiante de doctorado en el Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana.

   "Descubrimos que, mientras que en condiciones 'glaciales' los humanos probablemente se hubieran visto obligados a viajar a través de un arco del norte a través de Siberia meridional, durante condiciones más húmedas se podrían haber realizado varias vías alternativas, incluso a través de un Desierto de Gobi 'verde'", continúa. Las comparaciones con los registros paleoambientales disponibles confirman que las condiciones locales y regionales habrían sido muy diferentes en estas partes de Asia en el pasado, haciendo de estos modelos de "ruta" una posibilidad definitiva para el movimiento humano.

   "Debemos enfatizar que estas rutas no son vías 'reales' definidas del movimiento humano del Pleistoceno. Sin embargo, sugieren que deberíamos buscar la presencia humana, la migración y la interacción con otros homínidos en nuevas partes de Asia que se han descuidado como vacíos estáticos de la arqueología --dice en un comunicado el coautor del estudio, Patrick Roberts, también del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana--. Dado lo que estamos descubriendo cada vez más acerca de la flexibilidad de nuestra especie, no sería sorprendente que encontráramos al principio al 'Homo sapiens' en medio de los desiertos modernos o de las láminas glaciares montañosas".

   "Estos modelos estimularán nuevas investigaciones y trabajo de campo en regiones previamente olvidadas del norte y centro de Asia", dice la coautora del estudio Nicole Boivin, directora del Departamento de Arqueología del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana. "Nuestra próxima tarea es emprender este trabajo, que realizaremos en los próximos años con el objetivo de probar estos nuevos modelos potenciales de llegada humana a estas partes de Asia", avanza.

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