Hasta el 90% de las personas que padecen asma pueden sufrir los síntomas de rinitis alérgica.
El asma a debate: 300 expertos nacionales e internacionales se han dado cita en Barcelona para analizar los aspectos más actuales en relación a esta enfermedad respiratoria.
MADRID, 14
Cuando la rinitis alérgica no está controlada, los síntomas respiratorios de las personas que sufren asma empeoran significativamente; concienciar a médicos y pacientes sobre la importancia de la rinitis alérgica en presencia de asma es clave para controlar y mejorar la calidad de vida de estas personas. Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de una reunión internacional que, bajo el epígrafe El Asma a Debate, y avalada por las Sociedades Españolas de Patología del Aparato Respiratorio y Alergología e Inmunología Clínica, en colaboración con MSD, se ha celebrado en Barcelona con el objetivo de ofrecer información de máxima actualidad en relación al asma bronquial desde un punto multidisciplinar basado en la visión de la neumología y la alergología, según explica el Dr. Vicente Plaza, del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau, de Barcelona y miembro del Comité Organizador de esta reunión.
Uno de los aspectos más importantes puestos de manifiesto en el transcurso de esta reunión, y partiendo del hecho de que durante mucho tiempo el asma se ha considerado como una patología restringida al ámbito pulmonar, es que hoy se acepta que la rinitis alérgica constituye un factor clave en el pronóstico del asma, especialmente si éste se mide en términos de calidad de vida.
Dado que hasta el 90% de los pacientes con asma puede sufrir también rinitis alérgica, los médicos deben tener muy en cuenta la relación entre ambas enfermedades a la hora de establecer un diagnóstico y su posterior tratamiento. Las posibilidades de mejora pasan sin duda por la necesidad de reconocer la rinitis alérgica como un factor claro de agravamiento del asma y por el imperativo de tener una perspectiva clínica conjunta de ambas enfermedades.
Máxima alerta ante la llegada de la primavera
Estornudos, picor, goteo nasal y enrojecimiento de los ojos acompañan a muchos españoles durante toda la estación primaveral, algo que puede resultar especialmente grave en aquellas personas que son asmáticas.
Si se tiene en cuenta que hasta el 90% de las personas que sufren de asma bronquial pueden presentar también estos síntomas propios de la rinitis alérgica, patología que si no se controlan pueden agravar el pronóstico del asma, es lógico pensar que los médicos alerten de la necesidad de abordar conjuntamente los dos problemas a la hora de hacer un diagnóstico y un tratamiento terapéutico en este tipo de pacientes.
Tampoco hay que olvidar, tal como explica el Dr. Santiago Quirce, jefe del Servicio de Alergia del Hospital La Paz, de Madrid, y también integrante del Comité Organizador de esta reunión "que la rinitis alérgica es una enfermedad que progresa y que tarde o temprano puede acabar afectando a toda la vía respiratoria. Concretamente -señala el experto- hasta un 40% de los pacientes que sufren rinitis alérgica acaban desarrollando asma. Muchos pacientes que comienzan la estación primaveral padeciendo sólo síntomas de rinitis alérgica -explica el experto- a medida que aumentan los niveles de polen y las condiciones climatológicas son más favorables a una mayor concentración, pueden acabar presentando síntomas de asma".
Este hecho viene a demostrar la existencia de un mecanismo inflamatorio común que puede afectar por igual a las vías respiratorias superiores -nariz- e inferiores -pulmones y bronquios. Entre los elementos comunes y claves en la fisiopatología de ambas enfermedades destacan una serie de mediadores inflamatorios denominados leucotrienos, cuyo bloqueo puede controlar los síntomas asociados clásicamente tanto al asma como a la rinitis alérgica.
Los expertos presentes en la reunión, siguiendo las recomendaciones de las Guías ARIA - Guías internacionales avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que evalúan el impacto de la rinitis alérgica sobre el asma www.aria.org - aconsejaron un tratamiento conjunto del asma y la rinitis alérgica ya que puede mejorar significativamente la calidad de vida de estas personas.
Tal como apunta el Dr. Plaza, esta reunión se ha planteado pensando en abordar algunos de los temas que más preocupan hoy en día a los especialistas, como son la relación entre el asma y la rinitis alérgica, el asma de control difícil, y los factores que influyen en las exacerbaciones y control del asma, además de evaluar los resultados de algunos de los estudios más relevantes presentados recientemente.
Para el Dr. Julio Ancochea, presidente de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), estos temas responden al interés actual de los clínicos, "siendo muy importante -señala el experto- que se aborden de una forma multidisciplinar, integrando a todas las especialidades implicadas en el diagnóstico, tratamiento y control del asma".
De una forma muy similar se pronuncia el Dr. Tomás Chivato, presidente de SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica), que destaca como uno de los logros de esta reunión el haber podido integrar la visión del alergólogo y el neumólogo sobre el asma bronquial, teniendo también muy en cuenta a otros profesionales implicados en el diagnóstico y tratamiento del asma bronquial como son los médicos de atención primaria (familia, generales, rurales) y pediatras.
EMISOR: MSD
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