40 años de Proyecto Hombre en Valencia: "Hemos visto la evolución de las adicciones, de la heroína a las tecnológicas"

Jornada conmemorativa del 40 aniversario de Proyecto Hombre
Jornada conmemorativa del 40 aniversario de Proyecto Hombre - A. SAIZ / DELEGACIÓN MEDIOS ARZOBISPADO
Europa Press C. Valenciana
Publicado: jueves, 12 junio 2025 16:11

VALÈNCIA 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Arzobispo Miguel Roca- Proyecto Hombre Valencia ha celebrado este jueves sus cuatro décadas de trabajo para la prevención y actuación frente a las adicciones. 40 años en los que han cambiado las sustancias y las modas, las técnicas y ciencias aplicadas para ayudar a las personas, pero en el que no se han erradicado los estigmas sobre este tipo de centros y sus usuarios.

"Estos 40 años hemos ido viendo cómo han evolucionado las adicciones. Empezamos con la heroína, la cocaína, el alcohol siempre está ahí y en nuestra droga dura, luego las sustancia sintéticas y el boom de las adicciones tecnológicas, sobre todo en jóvenes", ha explicado el director de Proyecto Hombre, Vicent Andrés, durante la jornada conmemorativa.

El acto ha tenido lugar en la sede de la Fundación, situada en la calle Padre Esteban Pernet, 1, en València, y ha incluido la entrega de reconocimientos a todos los presidentes y directores que ha tenido la entidad en las últimas décadas así como a empresas colaboradoras, centros educativos y entidades sociales.

Entre los presentes, han participado la presidenta de la Fundación, Aurora Aranda; el director general de Salud Mental y Adicciones, Bartolomé Pérez; la concejala de Integración y Bienestar Social del Ayuntamiento de València, Marta Torrado; el exdirector de la entidad y actual secretario autonómico de Familia y Servicios Sociales, Nacho Grande, y el vicario episcopal para la Acción Caritativa y Social del Arzobispado de Valencia, Agustín Alcayde.

Desde el arranque de Proyecto Hombre en 1985, se ha tratado a 23.826 pacientes en diferentes modalidades y se han realizado 15.785 atenciones a familias. El 81% de los usuarios del proyecto en estas décadas han sido hombres (19.299).

"Aún hoy nos preguntan si tratamos el alcoholismo. Los más jóvenes dicen 'Yo no estoy tan mal para ir a Proyecto Hombre'. Hay estigmas de nuestra marca, desconocimiento, falsos mitos y tenemos que ir sensibilizando", ha comentado Andrés.

ADICCIONES CON Y SIN SUSTANCIA

El director de Proyecto Hombre ha destacado "el incremento de las adicciones comportamentales, el potencial y real poder adictivo de los videojuegos y las apuestas y la preocupación por el impacto que tiene para los jóvenes".

"Las drogas legales y las ilegales, las adicciones sin sustancia, continúan con nosotros. No son una preocupación para la población general, pero continúan generando mucho sufrimiento en el entorno social y familiar", ha comentado en su intervención. Además, "sobre ellas sigue pesando un estigma que favorece el rechazo y la ocultación y suponen un gasto en los sistemas de salud".

Vicent Andrés ha llamado a potenciar las medidas preventivas en todos los ámbitos, familiares, sociales, laborales y comunitarios. "La prevención no es un gasto, es una inversión", ha asegurado.

Por otro lado, el director ha destacado la convivencia de este recurso para las personas con adicciones con el vecindario, el colegio y la residencia de discapacidad aledaños. En ese sentido, ha lamentado las recogidas de firmas en Murcia contra la apertura de un nuevo centro de la fundación. "Parecía que estaba superado", ha lamentado Andrés, que subraya la importancia de "normalizar y desestigmatizar".

Asimismo, ha explicado que 40 años "han dado para generar también una trayectoria de luces y sombras", ya que los "modelos de abordaje y herramientas han ido evolucionando" y se han incorporado avances de las ciencias de la salud, hasta llegar a "un modelo multicomponente que aborda de una forma transdisciplinar, tanto la dimensión psicológica personal y los contextos familiares, sociales y laborales".

La Fundación Arzobispo Miguel Roca Proyecto Hombre Valencia atendió directamente, durante 2024, a más de 3.000 personas, entre personas usuarias y familiares, a través de distintos programas terapéuticos y preventivos.

LA INVISIBILIDAD DE LA ADICCIÓN

La adicción no es sinónimo de exclusión social. Un 41% de personas en tratamiento están en activo laboralmente y mantienen una vida laboral y familiar estable y eso les permite afrontar su adicción compatibilizando el tratamiento con sus obligaciones laborales y contar con apoyo familiar. Las adicciones afectan a todas las capas sociales aunque impacta de diferente forma, según datos de la entidad.

La adicción no afecta de la misma forma a hombres y mujeres. La memoria del 2024 presenta datos reveladores sobre el perfil de las personas adultas atendidas: un 77% son hombres con una edad media de 41 años, mientras que las mujeres, aunque minoría (23%), presentan mayores problemas de salud y acceden más tarde al tratamiento, evidenciando el doble estigma en la mujer.

Ante la ausencia generalizada en nuestra sociedad de percepción del riesgo respecto del impacto del abuso de determinadas sustancias legales, sobre todo, el alcohol, y las benzodiacepinas, y los juegos de apuesta, "es necesario darle un nuevo impulso a la prevención", ha defendido la entidad.

Entre los jóvenes, con una edad media de 18 años, el 69% presenta consumo problemático de cannabis y el 80% reconoce que sus amigos también consumen, datos que alertan sobre la normalización del uso de sustancias en entornos juveniles. También el 12% tienen problemas relacionados con las TIC (redes sociales, videojuegos, nuevas tecnologías y ludopatía).

LA FUNDACIÓN

La atención se ha diversificado en tratamientos ambulatorios, comunidades terapéuticas, intervención intrapenitenciaria, viviendas de apoyo, y programas específicos para jóvenes a través del Projecte Jove.

El equipo humano de la fundación está formado por 58 profesionales, 128 personas voluntarias y 29 estudiantes en prácticas, configurando una estructura sólida y comprometida. El voluntariado no solo colabora, sino que se concibe como agente de transformación social y una parte muy importante en la fundación, especialmente presente en comunidades terapéuticas y en el acompañamiento familiar.

El enfoque terapéutico-educativo combina intervención psicoeducativa, ocupacional y médica, apoyo a la familia y teniendo en cuenta los contextos de la persona. Con una línea específica de tratamiento para personas con diagnóstico dual (drogodependencia y psicopatología psiquiátrica) y priorizando las situaciones de mayor vulnerabilidad social y económica.

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