El 60% de las empresas de transporte valencianas reduce sus beneficios por la subida de precios del combustible

Presentación de la encuesta anual de FVET sobre la situación del transporte de mercancías por carretera en la Comunitat Valenciana
Presentación de la encuesta anual de FVET sobre la situación del transporte de mercancías por carretera en la Comunitat Valenciana - FVET
Europa Press C. Valenciana
Publicado: jueves, 2 julio 2026 15:40

   VALÈNCIA, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

   La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) ha alertado de que el 59,7% de las empresas del sector en la Comunitat Valenciana han visto mermar su cuenta de resultados debido al encarecimiento del combustible, en un contexto económico fuertemente condicionado por cuatro meses de conflicto bélico en Oriente Medio.

   Asimismo, la patronal ha señalado que siete de cada diez transportistas no han conseguido repercutir la totalidad de este incremento de precios a sus clientes, lo que ha obligado a la mayor parte del sector a absorber directamente el sobrecoste de la energía.

   Estas son algunas de las principales conclusiones de la encuesta anual sobre la situación del transporte de mercancías por carretera en la Comunitat Valenciana que ha presentado este jueves FVET, un estudio elaborado entre las empresas asociadas que alerta del impacto directo que está teniendo la subida del precio del combustible sobre la rentabilidad y la actividad diaria de las empresas y analiza cómo afrontan sus empresas los desafíos generales del sector.

   El presidente de FVET, Carlos Prades, ha precisado que, pese a estas dificultades, desde la federación se muestran "optimistas" y consideran que la situación y el sentir general del sector "no es malo": el 40% de las empresas cree que su situación es "buena", el 33% la ve "suficiente" y el 6% la ve "muy bien". Es decir, el 79% del sector aprueba la situación del sector.

   En cualquier caso, no está siendo un año de crecimiento para el sector: un tercio de las empresas ha disminuido su actividad y un 20% piensa que la situación es mala.

   El encarecimiento del gasoil se ha consolidado como el principal problema del sector. Solo el 35% de las empresas puede repercutir el incremento de precio. El 58% de las empresas encuestadas afirma que solo puede trasladar una parte del sobrecoste a sus tarifas, mientras que un 7% no puede repercutir absolutamente nada y asume el impacto de forma íntegra. Los subsectores de transporte internacional y transporte especial son los que registran un mayor porcentaje de empresas en situación crítica debido a sus altos consumos de carburante.

   Prades ha explicado que el combustible representa actualmente entre el 30% y el 40% de los costes fijos de las empresas. Este encarecimiento exige un desembolso inmediato que tensiona de forma directa las tesorerías de las organizaciones, las cuales, según ha admitido, "no son las más boyantes".

   Como consecuencia colateral de esta falta de margen, el 34,7% de las compañías se ha visto obligada a renegociar contratos, el 29,2% declara pérdidas en determinados servicios, el 27,8% advierte de dificultades de tesorería, el 18,1% apunta a un incremento de la presión financiera y el 11,1% ha tenido que paralizar inversiones.

   Frente a este escenario, el sector ha reclamado el diseño de mecanismos públicos que ayuden a minimizar el impacto de la crisis energética en el sector. La federación han lamentado que las ayudas estatales de 20 céntimos por litro de combustible, comprometidas desde el pasado 22 de marzo, todavía no hayan llegado a las empresas. "Parece que en diez días empezamos a cobrar. Vamos a cruzar los dedos", ha señalado Prades.

FALTA DE CONDUCTORES Y UN 12% DE ABSENTISMO LABORAL

   Más allá de la coyuntura del combustible, la FVET ha remarcado que se mantienen problemas estructurales históricos sobre el sector. El 68,1% de los encuestados identifica la falta de conductores como uno de sus principales riesgos y el 93% reconoce tener serias dificultades para cubrir sus necesidades de personal conductor.

    Esta carencia ya repercute en la operativa diaria: el 58,3% de las firmas se ve obligado a dejar de atender servicios, el 37,5% recurre a la subcontratación y el 13,9% ha tenido que vender vehículos.

   La preocupación por la falta de relevo generacional es unánime y afecta al 100% de las empresas. Ante la próxima jubilación de un elevado volumen de profesionales, Prades ha incidido en la necesidad de seguir atrayendo talento y ha hecho especial hincapié en el colectivo femenino, donde se registra la mayor carencia del sector.

   A esta problemática laboral se suma un índice de absentismo que afecta al 70,8% de las compañías y que se sitúa en una media del 12% por empresa, un factor que la patronal insta a resolver con urgencia.

PERSPECTIVAS ESTABLES

   Los resultados de la encuesta muestran además que las perspectivas de negocio para el cierre de 2026 son estables para un 51,3%; buenas para el 27,7% y malas o muy malas para el 20,9% de las empresas. En paralelo, el 86,1% de las empresas del transporte por carretera cree que se producirá un descenso del número de empresas en el segundo semestre de 2026, ya sea por cierres, absorciones o fusiones.

   Desde FVET se reclama una estrategia integral que contemple medidas para garantizar la repercusión efectiva de los costes, la mejora de las infraestructuras, el cambio del modelo de la ITV, ampliar las áreas de descanso y estacionamiento seguro, facilitar la incorporación de conductores y abordar el relevo generacional.

   Prades ha expuesto que el transporte valenciano continúa lidiando con factores de competitividad como los bajos precios del mercado, la atomización y la competencia desleal, que dificultan la consolidación de un marco estable de tarifas, además de una elevada fiscalidad señalada por el 25% de los empresarios.

   No obstante, los representantes de la federación han detectado un proceso de transformación estructural caracterizado por la desaparición de las microempresas y el incremento de procesos de fusiones y absorciones. A juicio de Carlos Prades, esta aglutinación de flotas "fortalece al sector" al dotarlo de una estructura empresarial más sólida y mejora la capacidad de negociación de contratos más estables.

ELECTRIFICACIÓN

   En lo referente a la transición energética y la adopción de camiones eléctricos, la FVET ha señalado que, aunque la concienciación aumenta, "el problema es que la administración no hace nada para que haya más puntos de recarga".

   Prades ha advertido de que un camión eléctrico cuesta actualmente el triple que un vehículo diésel. En un escenario caracterizado por precios ajustados y competencia desleal, la patronal ha cuestionado que los empresarios puedan afrontar semejantes inversiones sin un acompañamiento público real y efectivo.

   Los transportistas valencianos han puesto el foco en las deficiencias viarias. El 66,7% de las empresas afirma que la situación actual de las infraestructuras incrementa el consumo de combustible. Entre las inversiones consideradas prioritarias, el 93,1% reclama la ampliación del Bypass, y el 51,4% exige el acceso norte al Puerto de València.

   Otro de los lastres de los transportistas valencianos es el servicio de ITV. El 87,5% de las empresas valencianas suspenden el modelo principalmente por la imposibilidad de obtener cita previa, por la escasez de líneas de atención al transporte profesional y por la falta de profesionales cualificados para ofrecer un buen servicio.

   En paralelo, la encuesta también recoge una valoración muy negativa de las áreas de descanso y estacionamiento seguro con servicios mínimos. El 79,1% de las empresas puntúa este servicio entre 1 y 4 sobre 10.

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