Fruta quemada - REMITIDA LA UNIÓ
CASTELLÓ, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
La Unió Llauradora i Ramadera ha presentado a la Conselleria de Agricultura y Conselleria de Medio Ambiente de la Generalitat un Plan Extraordinario de Recuperación Agraria, Ganadera y Ambiental para la Serra d'Espadà con el objetivo de que las consecuencias del gran incendio forestal de la Vall d'Uixó (Castellón) "no desemboquen en el abandono definitivo de explotaciones agrícolas, ganaderas y apícolas, una situación que agravaría todavía más la vulnerabilidad del territorio frente a futuros incendios".
A la espera de que el Consejo de Ministros declare hoy la zona del incendio como gravemente afectada, es "importante que desde las instancias autonómicas se trabaje por recuperar y prevenir", subraya la organización agraria en un comunicado.
La entidad advierte de que el incendio "no termina cuando se apagan las llamas". Aunque la emergencia quede controlada, los daños económicos sobre las explotaciones se prolongarán durante años, especialmente en cultivos leñosos como los cítricos, olivar, almendro, níspero, viña, aguacate o alcornoque (este último muy importante en la zona de donde se extrae el corcho), que necesitarán un largo periodo para recuperar su capacidad productiva.
A ello se suman las pérdidas en terrenos de hortalizas, invernaderos, infraestructuras agrarias, el incremento de los costes para la ganadería extensiva y las graves afecciones que sufrirá la apicultura por la desaparición de los recursos florales.
Para La Unió, "el mayor peligro comienza precisamente ahora". "El abandono de una explotación puede durar muchas décadas, incluso toda una generación. Por eso hay que actuar con rapidez y con una respuesta extraordinaria", afirma el secretario general, Carles Peris.
La organización insiste en que la recuperación de la Serra d'Espadà "no puede limitarse a restaurar el bosque, sino que debe incluir también la reconstrucción de las explotaciones agrarias, el apoyo a la ganadería extensiva, la recuperación de la apicultura, la reparación de las infraestructuras rurales como los márgenes, caminos o instalaciones de riego que se utilizan más y se consume más agua en esta época estival con altas temperaturas y la reactivación de la economía de los municipios afectados".
En este punto, La Unió recuerda que la agricultura y la ganadería constituyen una auténtica infraestructura ambiental. Los campos cultivados mantienen el mosaico agrario que dificulta la propagación del fuego, la ganadería extensiva reduce la biomasa forestal, los caminos rurales facilitan el acceso de los medios de extinción y las balsas agrícolas proporcionan puntos de agua fundamentales durante las emergencias. Por ello, advierte de que cada explotación que desaparece supone una barrera menos frente a los incendios del futuro.
"La Serra d'Espadà necesita recuperar sus bosques, pero también necesita recuperar a los agricultores y ganaderos que durante décadas han mantenido vivo este territorio", señala Carles Peris, quien añade que "cada explotación agraria que desaparece es una barrera menos frente a los incendios del futuro".
Ante esta situación, ha solicitado a la Generalitat la puesta en marcha de un Plan Extraordinario de Recuperación Agraria, Ganadera y Ambiental, que incluya, entre otras medidas, la declaración de Zona de Actuación Urgente y ayudas directas para las explotaciones afectadas, compensaciones por la pérdida de ingresos durante los años necesarios para recuperar el potencial productivo, reconstrucción de infraestructuras agrarias, apoyo específico a la ganadería extensiva y a la apicultura.
Igualmente, aboga por medidas de flexibilización de la Política Agraria Común, beneficios fiscales y financieros y la solicitud al Gobierno de España para declarar la zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil. La organización subraya además que los primeros meses serán decisivos para evitar el abandono de explotaciones.
"Si las ayudas no llegan con rapidez y con la suficiente intensidad, muchas explotaciones familiares no podrán asumir los costes de la recuperación, con consecuencias que se prolongarán durante décadas tanto para el tejido económico como para la conservación del paisaje y la prevención de nuevos incendios", avisa.
MODELO TERRITORIAL MÁS RESILIENTE
En esta línea, La Unió considera que la reconstrucción de la Serra d'Espadà "debe convertirse en una oportunidad para reforzar un modelo territorial más resiliente, donde la recuperación forestal avance de forma paralela al mantenimiento de una agricultura y una ganadería profesionales que siguen siendo esenciales para gestionar el territorio y reducir el riesgo de grandes incendios".
"La mejor política forestal es mantener vivo el territorio. Invertir en agricultores y ganaderos profesionales es invertir en prevención de incendios, en biodiversidad, en desarrollo rural y en la protección de nuestros espacios naturales", concluye Carles Peris.