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VALNCIA, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -
La catedrática de Derecho Internacional Público de la CEU UCH, Susana Sanz Caballero, ha publicado una investigación sobre las nuevas "amenazas híbridas" en conflictos entre Estados y los mecanismos de la UE y la OTAN para hacerles frente. La investigación la ha publicado la revista científica 'Humanities and Social Science Communications', del grupo editorial Nature.
Globos espía que vulneran espacios aéreos ajenos, flujos migratorios fuera de control, ataques y ciberataques a infraestructuras críticas, difusión de bulos y noticias falsas en las redes usando granjas de trolls, control de las fuentes de energía son acciones que "no pueden considerarse actos legales de guerra, pero son agresiones de un Estado a otro, diseñadas para causar daños y que se producen fuera de un campo de batalla al uso, en la denominada 'zona gris', según ha informado la institución académica en un comunicado.
Estas nuevas "amenazas híbridas", que han proliferado tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia, su conceptualización y el marco legal para combatirlas, especialmente en el ámbito de la UE y la OTAN, han sido analizados por Susana Sanz Caballero, en un artículo titulado 'Los conceptos y leyes aplicables a las amenazas híbridas, con especial atención a Europa'.
La profesora valora los avances de la OTAN y la UE ante la constante evolución de estas amenazas, que empiezan a desplazar a las agresiones bélicas y los actos de guerra convencionales. "Las amenazas híbridas son aún difíciles de definir y más aún de encuadrar en un marco legal a nivel europeo e internacional que permita sancionarlas y repelerlas eficazmente", ha destacado la catedrática de la CEU UCH, Susana Sanz.
Aunque los ataques cibernéticos son los "más alarmantes", Sanz destaca que "las "armas" utilizadas en la 'zona gris' "no solo son los ordenadores, pueden ser también pasos fronterizos, bulos y noticias falsas, drones, granjas de trolls cibernéticos, estaciones de radio, aviones y barcos secuestrados o globos espía que cruzan el espacio aéreo ajeno".
Una lista "exhaustiva" de amenazas híbridas "incluiría, además de los ciberataques, el terrorismo, el crimen organizado, el narcotráfico, los flujos migratorios, las guerras económicas o financieras, la explotación mediática y la aplicación de operaciones psicológicas encubiertas, por ejemplo, cuando son promovidos por un Estado contra otro u otros".
Según destaca la autora, la novedad de las amenazas híbridas en el siglo XXI es la variedad de formas que adoptan, tanto por el uso de las nuevas tecnologías, como por la velocidad exponencial de su propagación.
'LAWFARE'
La catedrática de la CEU UCH también analiza en su último estudio una nueva forma de agresión híbrida, denominada 'lawfare' o guerra de leyes, que consiste en el uso de la propia ley para "retorcer" deliberadamente los paradigmas legales vigentes. "El uso de normas y estándares democráticos contra la propia democracia implica convertir la ley en un arma en el contexto de la guerra híbrida", ha destacado.
Susana Sanz lidera dos proyectos de investigación sobre 'La crisis del Estado de Derecho en la UE' y sus mecanismos de protección, con financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación (PID2021-126765NB-I00 del MICINN) y de la Generalitat Valenciana (AICO/2021/099 de la GVA).
En su artículo, Susana Sanz analiza la legislación aplicable frente a estas amenazas híbridas, para determinar si el marco legal "está lo suficientemente adaptado para repelerlas, tanto si son patrocinadas por otro Estado como si no". También aborda la aplicación del Convenio Europeo de Derechos Humanos en la lucha contra las amenazas híbridas en la UE y los límites a los Estados miembros para reaccionar ante las amenazas híbridas establecidos por este tratado. Además, evalúa las reglas internacionales de atribución de responsabilidad y las dificultades asociadas a su aplicación.
MARCO LEGAL INTERNACIONAL Y ESTATAL
"Hay amenazas híbridas que explotan vacíos legales, se mueven entre lo legal, lo ilegal y lo alegal, pero se necesita la ley para hacerles frente. El Derecho Internacional debe aplicarse con determinación y seguir desarrollándose para hacer frente mejor a estas amenazas. Porque, a menos que un ataque sea letal, los Estados que respetan el orden internacional no deben aplicar el derecho de conflicto armado en respuesta a tácticas híbridas. Es importante que esta regla permanezca sin cambios", ha detallado.
En este sentido, señala que los Estados democráticos "han de medir cuidadosamente sus respuestas y respetar plenamente los derechos humanos ante las amenazas híbridas". "Por eso, las democracias pueden ser más vulnerables a este tipo de amenazas que los regímenes autoritarios", ha señalado.
Sin embargo, según añade la catedrática de la CEU UCH, los Estados no deben depender únicamente del Derecho Internacional para responder. "El Derecho Internacional debe seguir siendo el marco general para hacer frente a las amenazas híbridas, pero cada Estado también debe legislar a nivel nacional" porque "necesitan normas propias claras" en estas cuestiones porque "son algunas de las principales vulnerabilidades que aprovechan las tácticas híbridas", ha sostenido, para concluir que el Derecho Internacional "no puede ni debe reemplazar al Derecho estatal en este sentido".