Publicado 01/07/2022 18:08

Una biografía recuerda al director de la primera película feminista y la proyección sonora en España

Presentación de la biografía
Presentación de la biografía - DIPUTACIÓN DE VALENCIA

VALÈNCIA, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

El valenciano José Estivalis, conocido como Armand Guerra, fue promotor del primer film feminista en 1913 y de la primera proyección sonora del cine en España. Un siglo después, una biografía recorre su trayectoria.

El Centre Cultural La Beneficència ha acogido este viernes la presentación de esta obra del profesor Francesc J. Hernàndez, dentro de la colección 'Bocins' del área cultural de la Diputación de Valencia.

Armand Guerra es uno de esos personajes escondidos en la despensa de la historia valenciana que merecían una aproximación biográfica. Tanto el autor del libro como el investigador Rafa Maestre han querido glosar al personaje para descubrir un autor prácticamente desconocido, resalta la corporación provincial.

Nacido en Llíria en 1886, José Estivalis fue un gran emprendedor y multifacético personaje, muy implicado en las reivindicaciones de la sociedad valenciana de principios del XX. Destacó por dos significativos hitos vinculados a la historia del séptimo arte.

Guerra dirigió y produjo en París, en 1913, 'Las miserias de la aguja', considerada por los expertos como la primera película feminista del cine. Entonces, utilizando todavía los habituales recursos del teatro, consiguió desplegar elementos técnicos innovadores para la época y, sobre todo, situar la figura femenina como protagonista en las denuncias contra las miserias de la sociedad urbana.

Su otra gran contribución fue la proyección de la primera película sonora en España. El acontecimiento tuvo lugar en la ciudad de València, en el desaparecido Teatro Lírico, en 1926, con la ayuda de unos técnicos que se desplazaron expresamente desde Dinamarca.

DE ACTOR A CORRESPONSAL DE GUERRA

Tipógrafo, actor, escenógrafo, escritor y director de escena, entre otras muchas facetas, Guerra fue un incansable defensor de las luchas sociales de las clases trabajadoras. Su espíritu indomable le permitió establecer puentes con los círculos libertarios de toda Europa y viajar por numerosas ciudades. También fue de los primeros corresponsales de guerra, llegando a cubrir la guerra de trincheras en la cercanía de Madrid en 1936. Después se exilió a Francia, donde murió en 1939.

Por todo ello, el autor sostiene que Armand Guerra reúne todos los ingredientes para construir una biografía mucho más documentada, que tendría que reclamar la atención de los estudiosos del cine. Y es que el valenciano fue pionero al establecer las pautas para hacer del cine un lenguaje universal y para promocionar su ideario social de manera muy directa.