Publicado 02/12/2021 17:17CET

El botellón baja un 70% en la zona de Honduras y Blasco Ibáñez en el último mes

Mediadores en la plaza del Cedro
Mediadores en la plaza del Cedro - ASOCIACIÓN DE HOSTELERÍA Y OCIO HONDURAS/BLASCO

VALÈNCIA, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

La práctica del botellón en la zona de Honduras y Blasco Ibáñez de València ha descendido un 70% durante el último mes, según el primer informe sobre el trabajo de campo realizado por la ONG Controla Club, especializada en mediación en las zonas de ocio.

Esta entidad valenciana ha salido a la calle para evaluar el impacto del botellón y la conducta de las personas que salen de fiesta en la zona de Honduras. Las acciones de concienciación y mediación se llevaron a cabo el pasado fin de semana y continuarán este próximo, dentro de la campaña 'Respect. Disfruta de tu ocio respetando la ciudad'.

Se trata de una iniciativa impulsada por la Asociación de Hostelería y Ocio Responsable en Honduras y en Blasco Ibáñez junto con la Coordinadora de Hostelería de los Barrios de València para promover el civismo y las conductas responsables en el ocio nocturno.

Precisamente, las primeras intervenciones de Controla Club se han basado en estudiar el perfil del público que acude a la zona y su comportamiento. Del estudio se desprende, aparte del desplome de los macrobotellones, que la población que acude es de edades comprendidas entre los 16 y los 30, la mayoría estudiantes de València y/o residentes en la zona.

Sobre el horario de más afluencia, los mediadores han detectado que se sitúa entre las 00.30 y 1.00 horas, coincidiendo con el de cierre de los establecimientos de hostelería. Durante esa franja han apreciado grupos reducidos de personas haciendo botellón, sin concentraciones masivas ni grandes altercados porque la mayoría optan por continuar la fiesta en los locales de ocio.

Otra de las principales observaciones es el descenso de venta clandestina de alcohol en la calle de mano de los 'lateros', junto a una disminución de suciedad y de peleas o reyertas, todo ello unido a la menor incidencia de la práctica del botellón.

"EUFORIA DE SOCIALIZACIÓN"

Desde la ONG recuerdan que los problemas de seguridad, hurtos, altercados, atracos y violencia llegaron a incrementarse un 51,8% con la explosión del botellón tras el levantamiento del toque de queda y la continuidad de las restricciones en los horarios de cierre de los locales, que desplazó el ocio, no reglado y no controlado, a la calle.

Para la Asociación de Hostelería y Ocio Responsable de Honduras-Blasco Ibáñez, el desplome de los macrobotellones en la zona pone de manifiesto que su explosión se produjo como consecuencia de la "euforia de socialización" tras la finalización del toque de queda.

Ahora, una vez los locales de ocio han reabierto sus puertas y los alumnos han afrontado sus primeros exámenes, la presencia del botellón en la zona ha quedado reducida "drásticamente", por lo que a su juicio era un conflicto coyuntural vinculado a la crisis de la COVID: "Gracias al esfuerzo de las fuerzas y cuerpos de seguridad, el compromiso de los hosteleros por las buenas prácticas y por la participación y puesta en marcha de campañas de concienciación se ha ido reconduciendo progresivamente".

NO BAJAR LA GUARDIA EN NAVIDAD

No obstante, ante el inicio del Puente de la Constitución como punto de arranque de las fiestas navideñas, desde la asociación de hosteleros recuerdan que no hay que bajar la guardia, ni por parte de las pymes ni del público.

Para ello, la campaña 'Respect' seguirá activa a través de las redes sociales y de los propios locales con el lanzamiento y proyección de mensajes de concienciación que generen impacto entre los usuarios.

Los hosteleros insisten en que "sigue siendo necesario activar un debate entre el colectivo juvenil sobre los botellones, dado el riesgo que su práctica supone para la salud, la integridad física de las personas, el vecindario y el mobiliario urbano de la ciudad, entre otros".

También ven necesario que estos mensajes se refuercen con la presencia este fin de semana de los mediadores, que interactuarán con la gente para obtener un diagnóstico sobre las prioridades y necesidades de los más jóvenes en el consumo de ocio y un estudio riguroso sobre la percepción que tienen del botellón.

Una información que facilitarán a las concejalías competentes en materia de seguridad, movilidad y espacio público con la voluntad de crear grupos de trabajo y buscar soluciones para reducir el impacto de las actividades recreativas y las conductas incívicas en los espacios de ocio.