La zarzuela Doña Francisquita, en el Palau de les Arts de Valncia. - Rober Solsona - Europa Press
VALNCIA, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Palau de Les Arts de Valncia ha estrenado la zarzuela 'Doña Francisquita', el clásico del género de Amadeo Vives que llega revisado en la "rupturista" y metateatral versión del director de escena Lluís Pasqual. Precedida por la polémica en Madrid, pero también por el reconocimiento del Premio Max al Mejor espectáculo lírico, la producción ha sido recibida en el coliseo valenciano con aprobación general.
Pese a todo lo que se ha escrito de la función en el Teatro de la Zarzuela de la capital de España, donde cosechó muchos aplausos pero también críticas, parte de los espectadores que en la noche de este miércoles acudieron a la Sala Principal de Les Arts comentaban en el descanso que esta no es la típica 'Doña Francisquita'.
Y no lo es, ciertamente. En este espectáculo, --coproducción entre el Teatro de la Zarzuela, el Liceu y la Ópera de Lausanne-- la comedia lírica con música de Amadeo Vives y libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw se renueva, ya que los diálogos originales son sustituidos por un nuevo personaje, al que da vida el actor Gonzalo de Castro, que ejerce de hilo conductor entre los tres instantes en los que sitúa la acción en un recorrido por la propia memoria del género: un estudio de grabación en los años treinta de la República, un plató de televisión en la dictadura franquista y una moderna sala de ensayos contemporánea.
Según ha explicado el director catalán, el propósito de la adaptación es "revitalizar" la zarzuela y acercarla a un público más joven. Para ello, integra en su equipo la escenografía y el vestuario de Alejandro Andújar, la iluminación de Pascal Mérat, la coreografía de Nuria Castejón y el diseño audiovisual de Celeste Carrasco.
Pasqual comenta que en la actualidad es complicado encontrar a alguien capaz de recitar una frase del texto de los libretos de las zarzuelas. "Tararear la melodías sí, pero del libreto nada", señala. Ese es el problema del género que le ha llevado a querer reinventarla: "Los libretos han envejecido porque tenían un humor y unas claves que conectaban que el público de una época que ya no está y con una manera de interpretar que ahora nos daría grima a todos", apuntó en la presentación de la obra.
Una vez 'recuperado' de la sorpresa inicial, el público se mostró respetuoso con el trabajo el equipo artístico y aplaudió en muchos momentos, como en los conocidos la canción del ruiseñor, "Por el humo se sabe dónde está el fuego" o el Marabú. Además, el montaje logra escenas de gran belleza, como el 'efecto caja de música' en uno de los bailes o el plano cenital de los bailarines del fandango.
REPARTO
La soprano Ruth Iniesta (Francisquita) y el tenor Ismael Jordi (Fernando) encabezan el reparto y fueron los más aplaudidos del conjunto vocal. Están acompañados por Ana Ibarra (Aurora), Albert Casals (Cardona), Amparo Navarro y María José Suárez (Doña Francisca), Miguel Sola (Don Matías) e Isaac Galán (Lorenzo Pérez) junto al Cor de la Generalitat.
Pero el momento de mayor exaltación de la noche llegó con la aparición en escena la bailaora Lucero Tena, quien con una excepcional ejecución a las castañuelas del fandango junto a la Orquestra de la Comunitat Valenciana, dirigida por Jordi Berncer, puso a parte del patio de butacas en pie. Sin embargo, Gonzalo de Castro se llevó algunos abucheos de un reducido grupo de asistentes en su saludo al final de la función.
Las próximas citas con 'Doña Francisquita' en Les Arts serán los días 5, 7 y 10 de ese mismo mes de noviembre.