Actualizado 14/07/2007 15:26 CET

Castellón.- El 30% de las mujeres del interior de la provincia trabaja en agricultura en explotaciones familiares

CASTELLÓN, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

El 30 por ciento de la población femenina de las comarcas del interior de la provincia de Castellón trabaja en la agricultura, aunque lo hace en explotaciones familiares, es decir, como colaboradoras, "por lo que su trabajo no es reconocido ni gozan de ninguna prestación social", según informaron a Europa Press fuentes de la Asociación Provincial de Mujeres del Ámbito Rural (Amara), vinculada a la Federación Provincial de Agricultures y Ganaderos (Fepac).

Amara, que es miembro de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural (Amfar), nació para defender los derechos de las mujeres y familias que viven en el medio rural, así como para lograr una igualdad de oportunidades y su equiparación con el medio urbano.

Según esta asociación, la situación de la mujer rural difiere según la distribución geográfica en la que se encuentre,* interior o litoral, "evidenciando que aunque el empleo femenino es mayor en las zonas del litoral, la importancia de las agricultoras es mayor en las zonas del interior, ya que son indispensables para la renta familiar".

La vinculación familiar de las mujeres agricultoras de las comarcas del interior a la explotación suele ser en calidad de cónyuge, hija, etcétera. Otras hacen trabajos eventuales, como asalariadas, que pueden ser fijas o eventuales, en tareas como recolecciones o manipulación de productos agroalimentarios.

La problemática a la que se enfrenta la mujer en la agricultura es muy diversa, según Amara, que destaca "la masculinización a la que se asocia al sector; el rol de la mujer, que siempre se ha dedicado al cuidado de la familia, padres, abuelos, hijos; la carencia de infraestructuras en las zonas de interior (guarderías, transporte o nuevas tecnologías); el envejecimiento de la población; el abandono de los pueblos debido, en general, al deficiente sistema de comunicación con núcleos urbanos; la falta de formación; y la falta de servicios públicos y empleo publico".

"Esto hace que la incorporación de las mujeres a la vida laboral sea desfavorable", añade la asociación, la cual indica que la gente joven que se queda en las zonas rurales "esta más preparada y se incorpora a trabajos más especializados, mientras que otras optan a trabajos en el sector servios o de industria (sector agroalimentario)".

Según Amara, las soluciones pasan por "fomentar el asociacionismo de la mujer rural como vía de desarrollo personal para lograr su inserción y participación en las tomas de decisiones y en los órganos de gobierno; mayor inversión en infraestructuras para su completa incorporación en el mercado laboral y políticas de igualdad que permitan a la mujer conciliar la vida laboral y familiar".

Según datos de afiliaciones de la Seguridad Social proporcionados por Amara, de enero a abril del 2007, las mujeres afiliadas por cuenta ajena en el sector agrario representan 1/3 del censo inscrito, mientras que por cuenta propia representan un 50 por ciento de afiliaciones. "Esto evidencia un mayor numero de mujeres que deciden ser autónomas", agrega Amara.