VALÈNCIA, 8 (EUROPA PRESS)
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha afirmado a la jueza que investiga la gestión de la catastrófica dana del 29 de octubre de 2024, que ha dejado 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia, que el día de la riada tuvo un primer contactó con el expresidente de la Generalitat Carlos Mazón, a través de un WhatsApp, a las 23.13 horas. Luego no habló con él hasta las 2.30 horas. En el mensaje, el 'expresident' le dijo algo así como "vale, esto es horrible".
La primera edil, que estaba citada a las 9.30 horas, se ha presentado antes de las 9 horas en las instalaciones judiciales y ha entrado por el garaje. En la puerta principal la esperaban diferentes medios de comunicación. La salida también la ha efectuado por el garaje.
No es la primera alcaldesa que acude a testificar al juzgado en esta causa, en la que hay dos investigados: la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su exnúmero dos Emilio Argüeso. De hecho, mañana está citado el alcalde de Cheste, José Morell; y anteriormente también declararon, entre otros, la alcaldesa de Torrent, Amparo Folgado.
Catalá, quien ha aclarado que "nadie" de la Generalitat le llamó la tarde de la dana, ha ido explicando las medidas que fueron adoptando el día de la dana y ha recordado que se convocó el Cecopal --de hecho fue una de las pocas localidades que lo hizo-- para tratar el fenómeno meteorológico, que dejó 17 personas fallecidas en las pedanías de València.
Dos días antes, el 27, ante la alerta por lluvias, tanto Policía Local como bomberos activaron un protocolo de refuerzo de plantillas y de movilidad. El día 29 activaron por la mañana el protocolo de alerta naranja, con lo que cerraron instalaciones deportivas al aire libre, el cementario y se desplazaron para supervisar la situación en espacios abiertos.
Sobre las 8.56 y a las 8.58 horas habló con Pradas interesándose por si la previsión parecía estable o era tendente al cambio. Le preocupaba el hecho de tener que cerrar colegios. Pradas le indicó que le llamaría inmediatamente el secretario autonómico. Éste le trasladó que la situación en la ciudad de València no parecía que fuese a cambiar.
Cuando cambió la alerta a roja, activaron el Cecopal. Según el plan, no tenían obligación de hacerlo al estar en preemergencia pero lo vieron oportuno. Recibieron el aviso en torno a las 10 horas.
En la primera reunión, ha explicado, se informó de todos los comunicados del Centro de Coordinación de Emergencias (CCE). Se reseñó también alguna caída de árboles y accidente de tráfico. Los bomberos estaban con los saneamientos y haciendo repasos.
El día de la riada uno de los puntos más conflictivos el día de la riada en València fue el barrio de La Torre, donde los bomberos no podían entrar con sus medios y comenzaron a llegar con lanchas del Club Náutico. Ahí comenzaron los rescates, en los que también ayudó Policía Local --hicieron "miles", ha anotado--.
Preguntada por el momento en que se enteraron de que estaba entrando agua en La Torre, ha señalado que a las 20.13 horas el alcalde de la pedanía le llamó y le comentó que tenía la zona inundada. Unos minutos antes también avisaron los bomberos.
A partir de ahí estaban en la gestión de la emergencia "pura y dura", ha dicho, para agregar que hubo un momento en el que el jefe de Bomberos les trasladó que le preocupaba la altura del río Túria, puesto que podía haber un desbordamiento en torno a las 12 horas. Abrieron un centro de recepción de gente que estaba siendo desalojada, así como la Alquería del Basket, ha señalado la alcaldesa, que ha comentado que Policía Local les iba informando de todos los movimientos.
A partir de las 00 horas, ha añadido, empezó a tener llamadas con la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé y con su concejal vinculadas al cauce del río. También mantuvo llamadas con la alcaldesa de Xirivella, la del Saler y el expresidente de la Generalitat Carlos Mazón en torno a las 2.30 horas --una llamada, porque previamente, a las 23.13 horas, habían intercambiado un mensaje de WhatsApp--.
Esta llamada con Mazón se hizo, ha explicado, porque estaba desalojando Pinedo. El 'expresident', ha narrado, seguramente le dijo que debía llamar a la entonces consellera porque acto seguido la llamó y le contestó el secretario autonómico.
Por la tarde no habló más con ellos porque estaban en el Cecopi --y desde el consistorio no se conectaron a este organismo--. "Mis técnicos hablaban con sus técnicos. Contacto político no hubo", ha aclarado. Sobre el mensaje del Es Alert, Catalá ha manifestado que "nadie" le informó de que se estaba redactando ni preparando.
También ha comentado que era el Cecopal quien llamaba al '112' para recibir información, puesto que ella no hablaba con Emergencias. "En el Cecopal, la comunicación era de los directores técnicos, no mía", ha aclarado.
PINEDO Y CHJ
La alcaldesa ha explicado que ante la posibilidad del desbordamiento del río, fue cuando comenzaron a desalojar Pinedo y llamó a Bernabé. Posiblemente no le cogió el teléfono y hablaron a las 00.51 horas y le pidió indicaciones.
En ese momento, la delegada --ha señalado-- le remitió al presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y fue su concejal el que contactó. La respuesta, ha dicho, le llegó por el presidente del organismo pero también por la delegada. Le comentaron que no se preveía desbordamiento. Era la primera información que recibían de este tema y fueron ellos los que lo trasladaron al '112'.
La alcaldesa también ha señalado que no llamó "nadie" de la Generalitat el día de la riada y, a nivel técnico, desconocía si llamaron al Cecopal, pero no lo hicieron a nivel político, ha concretado.
Preguntada por las subidas a pisos altos y las alertas sonoras, Catalá ha señalado que fueron decisiones del Cecopal y que se hicieron por megafonía de los patrullas.