Actualizado 20/05/2012 17:50 CET

Condenado a 7 años de cárcel por disparar con una escopeta a un vecino tras una discusión por la música

VALENCIA, 20 May. (EUROPA PRESS) -

La sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a siete años de prisión a un hombre como autor de un delito de homicidio en grado de tentativa, después de que éste disparara con una escopeta a un vecino, a quien recriminó las molestias que generaba por la noche con la música.

Según consta en la sentencia, recogida por Europa Press, los hechos se remontan a julio de 2009, cuando el procesado subió hasta el inmueble de su vecino, situado en Sagunto (Valencia), armado con una escopeta, para protestar por el ruido generado durante la noche anterior. Tras golpear insistentemente la puerta, mantuvo una discusión con la víctima y cuando éste trataba de cerrarla, apuntó con el arma y efectuó un disparo que atravesó la puerta e impactó en el herido.

Como consecuencia del disparo, la víctima sufrió una herida con pérdida de tejidos y exposición de masa interna en la cara externa del brazo izquierdo de 10 centímetros y la parálisis completa del nervio radial, que quedó seccionado, entre otras heridas. El condenado deberá pagar ahora a la víctima una indemnización de 60.000 euros por las secuelas y otros 7.000 euros por las lesiones. Asimismo, deberá abonar 460 euros a la propietaria del piso por los desperfectos generados en la puerta.

Según la declaración de la víctima, en el piso habían tenido la música alta hasta la medianoche, pero cuando subió el procesado, al mediodía de la jornada siguiente, ya no tenían la música puesta, tal y como sostenía la defensa. El agredido señaló que sólo conocía a su vecino "de vista", que éste no iba bebido en el momento de los hechos y que nunca antes había subido a quejarse por el volumen de la música.

Algunos de los vecinos del inmueble declararon que el procesado no era una persona conflictiva ni había tenido problema alguno con la comunidad, aunque alguno le llegó a oír decir unas semanas antes del suceso que el día que sacara la escopeta "se acabaría el ruido", aunque pensó que lo decía en tono de broma.

Por su parte, el acusado relató que tras una noche en la que los vecinos de arriba habían organizado un gran escándalo, al día siguiente se tomó dos tranquilizantes, se fue al bar y se tomó una botella de wishky. Después, regresó a casa y al comprobar que la música seguía cogió la escopeta "para asustar" y decidió subir para quejarse. Según su versión, tras aporrear la puerta, el arma se disparó, por lo que él se asustó y huyó del lugar, sin saber que había alguien detrás de la puerta.

INTENCIÓN DE MATAR

El tribunal considera que la intención del procesado de matar ha quedado acreditada al tratarse de un instrumento peligroso y precisa que aunque las lesiones no eran mortales de necesidad, podrían haber afectado al paquete vascular y haber provocado la muerte de la víctima desangrada.

Resalta que el acusado "ya había dicho con anterioridad a otros vecinos que los iba a matar" y, en cualquier caso, señala que el hombre "tenía que prever que era probable que (la víctima) estuviera todavía detrás de la puerta por la inmediación" del disparo.

La Audiencia Provincial no aprecia circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal del acusado basadas en el consumo de alcohol ya que, aunque "no se pone en tela de juicio que tenga problemas con el alcohol", no ha quedado acreditado que se viera afectado por esta sustancia en el momento de los hechos, ya que "estaba en perfecto estado para coger la escopeta, cargarla, subir al piso de arriba, golpear la puerta, amenazar a la víctima" y efectuar después el disparo y la huída.