Actualizado 03/06/2007 16:56 CET

La Conselleria de Sanidad y los farmacéuticos de Castellón estudian las reacciones de los laxantes sin receta

VALENCIA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Conselleria de Sanidad y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Castellón estudiarán los efectos adversos de más de 20 principios activos relacionados con los laxantes, cuyo consumo ha aumentado en los últimos años y alerta a los expertos sobre su relación con trastornos de la alimentación, como la anorexia o la bulimia, según informaron hoy fuentes de la Generalitat en un comunicado.

"Es obligación de las administraciones públicas sanitarias controlar y asegurar la seguridad de los medicamentos ingeridos en la Comunitat Valenciana. Por este motivo se llevan a cabo actividades de farmacovigilancia como ésta, que investiga las reacciones de medicamentos sin receta publicitados en televisión", señaló el conseller de Sanidad, Rafael Blasco.

Este estudio supone una ampliación del convenio de colaboración entre la Conselleria y 65 farmacias de la provincia de Castellón, firmado en 2003, por el cual se realiza un estudio sobre los efectos adversos de diversos medicamentos que son publicitados en televisión y se administran sin prescripción médica.

El estudio ha realizado hasta este momento el seguimiento de los efectos adversos que tienen en pacientes especialidades farmacéuticas publicitadas, como isoflavonas e hipérico perforatum. A partir de la firma de este convenio mañana en el pleno del Consell, se amplía el seguimiento a otros medicamentos con efectos adversos, como los laxantes.

En este sentido, explicaron que los laxantes "se administran sin receta, por tanto sin control médico, de modo que los farmacéuticos realizarán la labor de vigilancia de estos medicamentos, tanto de sus efectos adversos como del perfil del consumidor de este producto". "Nos preocupan especialmente los casos en que puedan ser mal utilizados dentro de trastornos de la conducta alimenticia", apuntó Rafael Blasco.

La razón por la que se pasa a estudiar este tipo de fármacos es "el aumento de su consumo, observado por los farmacéuticos de la provincia de Castellón". Su "preocupación" es la posible relación "entre la tendencia creciente de su suministro y los trastornos de la conducta alimenticia", indicaron.

Desde las oficinas de farmacia es el único lugar donde se puede estudiar su administración, ya que no están subvencionados por la Conselleria ni son recetados por los médicos.

Con el objetivo de informar a los farmacéuticos que participan en el programa y proporcionarles el material necesario para el estudio, la Conselleria de Sanidad ha organizado en la sede de la Escuela Valenciana de Estudios de la Salud de Castellón unas jornadas formativas. Las primeras han tenido lugar los días 22 y 23 de mayo y las segundas los días 30 y 31.

En ambas se proporciona a los farmacéuticos las fichas que deben rellenar los pacientes que decidan adscribirse al programa y se les resuelve cualquier tipo de duda sobre la realización del estudio. En el caso de encontrar alguna reacción adversa grave deben indicarla al Servicio de Farmacovigilancia de la Comunitat Valenciana.

El objeto del convenio es recoger durante un breve período de tiempo, pero en la mayor cantidad de pacientes, las posibles reacciones adversas desconocidas y la incidencia de las ya conocidas, que provocan medicamentos anunciados en televisión.

En un primer momento se estudiaron los posibles efectos asociados a hipérico perforatum y a las isoflavonas. El primer componente se encuentra en varios compuestos indicados para la depresión. Por otro lado, las isoflavonas, encontradas en la soja y el trébol rojo, están indicadas para la menopausia y osteoporosis postmenopáusica. En ambos casos se ha podido concluir que no tienen efectos adversos perjudiciales, y en la mayor parte de los casos estudiados sobre isoflavonas se determinó su ineficacia.

Se estudiaron estos dos grupos de fármacos por ser principios activos derivados de plantas medicinales, considerados inocuos por ser naturales, y también porque son aptos para la automedicación, ya que no requieren prescripción médica.

Además, manifestaron que hasta el momento no existían estudios sobre los efectos adversos relacionados con su consumo. Hay que tener en cuenta, que estos productos son vendidos en su mayor parte en herbolarios, de modo que su estudio resulta más complejo.