Actualizado 24/03/2007 20:00 CET

Cultura.- Unas 4.000 personas han visitado en el Museu d'Etnologia de Valencia la muestra 'El mundo hoy. Nosotros'

VALENCIA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Museu Valencià d'Etnologia clausurará mañana domingo, 25 de marzo, la exposición 'El mundo hoy. Nosotros', patrocinada por Caja Madrid y producida por Lunwerg Ediciones. Desde su inauguración, celebrada el 14 de febrero de 2007, alrededor de 4.000 personas han visitado la muestra, según informaron hoy fuentes de la Diputación de Valencia

La exposición recoge una selección de 99 fotografías del periodista Eduardo Rubio que se contraponen paradójicamente entre sí, acompañadas de textos explicativos que completan las imágenes. Guerras, deforestación, cambio climático, hambre o enfermedades son algunas de las escenas que aparecen en las instantáneas.

Rubio ha recorrido el planeta con su cámara, fotografiando la situación real de las personas que lo habitamos, del medio ambiente y, sobre todo, de las desigualdades que encuentra en el mundo.

Somalia, Irak, Afganistán, Camboya, Jerusalén... "No será la última guerra injusta. Habrá más, incluso contra el clamor popular. Conflictos eternos, absurdos, crueles, repletos de inocentes que mueren sin saber por qué", protesta el autor de la exposición.

El medioambiente también es protagonista en esta muestra del Museu Valencià d'Etnologia, destruido día a día por la acción de las personas y cuyas consecuencias ya se sufren en muchos puntos del planeta.

Diferencias entre países pobres, donde cada cuatro segundos muere una persona por desnutrición, y países ricos, preparados para derrotar el hambre, pero sin políticas reales para hacerlo.

Un centenar de países visitados y más de 70.000 fotografías reflejan diversidad de regiones, de grupos étnicos, de estratos, etapas y acontecimientos de la vida de los hombre y mujeres que habitan el mundo.

Frente a estas situaciones, Eduardo Rubio reclama en esta exposición "la acción, la responsabilidad individual y colectiva". "El mundo que yo he visto obliga a rebelarse y a pedir lo imposible, a luchar por el débil y por nuestro planeta; el futuro depende no sólo de lo que seamos capaces de construir, sino de lo que nos neguemos a destruir", asegura el autor.