VALENCIA 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
El realizador danés Nicolas Winding Refn (Copenhague, 1970), autor de la trilogía de culto 'Pusher', aseguró hoy que en el país escandinavo el cine "es algo más que Dogma" y hay creadores que "contrastan" con ese movimiento apostando, como en su propio caso, por las películas de género. El autor, que se encuentra en Valencia para recibir el homenaje que le brinda el 22 Festival Internacional de Cine Cinema Jove, cargó contra la crítica que menosprecia los filmes de acción por "esnobismo". De hecho, aseguró que "descubrí el cine de autor y que el cine era un arte a los 14 años, cuando vi 'La Matanza de texas', confesó.
En un encuentro con los medios de comunicación, el joven director destacó, no obstante, la estrecha relación que mantiene con el creador del Dogma, Lars Von Trier, a quien calificó "como uno de los directores más importantes del momento". La amistad entre ambos autores se debe a que el padre de Winding Refn es montador y colaborador en diversas producciones de Von Trier. Así, mientras "yo estaba montando mi película 'Pusher' mi padre estaba en la habitación de al lado trabajando en 'Rompiendo las olas'", comentó divertido Winding Refn, que reveló que "incluso pensamos en llevar a cabo una escuela de cine en internet, pero todo quedó en una conversación interesante".
El creador, que pasó su infancia en Nueva York, se declaró un defensor del cine de género porque "es el origen de la narratividad y de la fantasía". Por ello, le parece "terrible que la crítica menosprecie este tipo de películas", un fenómeno que se agrava en los estados escandinavos, donde "un largometraje que incluya acción física se cataloga inmediatamente como de serie B", lamentó.
En esta línea, hizo notar que "incluso las obras de William Shakespeare son obras de acción porque hablan de sexo y de violencia". Agregó que el cine oriental, sobre todo, a través de figuras como John Woo, "ha llegado a Europa y nos ha ayudado mucho".
El director justificó estos prejuicios de la crítica es una actitud "esnob" a la que ya reaccionó en su infancia. El artista relató que sus padres, de fuertes convicciones socialistas, sólo querían llevarme a ver películas de arte y ensayo y yo tenía que escaparme para ver 'ET' o 'La Guerra de las Galaxias'. No obstante, Winding Refn continuará dentro del género de entretenimiento, ya que su próximo proyecto será una película sobre "mi propia visión del descubrimiento de América por los vikingos".
La estrella de la nueva ola danesa relató también las importantes dificultades económicas que ha sufrido en su carrera. Irrumpió con gran éxito con tan solo 24 años gracias a 'Pusher' (1996), una cruda historia sobre el submundo gangsteril de Copenhague, que le permitió adentrarse en su primera experiencia para el cine americano, 'Fear X'. Paradójicamente, el fracaso comercial que supuso esta cinta independiente --llegó a deber un millón de dólares al banco-- le empujó a retomar el material de 'Pusher' y realizar otras dos partes, 'With blood on my hands' (2004) y 'I'm the Angel of Death' (2005) con las que volvería a conseguir el favor de la taquilla.
Winding Refn aseveró que "esta deuda ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida porque me obligó a buscar nuevas fórmulas". En su opinión, "es bueno que en una carrera haya altibajos porque te hacen más fuerte y mejor y yo he tenido la suerte de sufrirlos cuando he sido jove y con capacidad para rehacerme".
CINE REALIDAD
Otra de las curiosidades de 'Pusher' es que se mezcla a actores reales --"los más caros y mejores de Dinamarca", puntualizó-- con gángsteres reales. Winding Refn se confesó fascinado por los 'reality shows' y admitió que ha abordado algunas de sus películas desde esta perspectiva, las de llevar la tele realidad al cine.
Un ejemplo es 'Pusher III', que retrata el mundo marginal de la inmigración, algo que es un planteamiento "totalmente desastroso y anticomercial en Dinamarca", subrayó. El director hizo notar que este país nórdico es el que tiene las leyes "más racistas" de Europa y agregó "que no quiere ver la verdad, que es que Dinamarca es una sociedad multiétnica". Por este motivo, en su obra Winding Refn hace un retrato realista de la situación "huyendo de un paternalismo del que están hartos hasta los propios inmigrantes", dijo. Y es que el realizador se define como "un republicano a la europea con algunos tintes de socialismo".
Nicolas Winding Refn agradeció el homenaje que le brinda el festival valenciano --que le ha concedido la Luna de Valencia en reconocimiento a su trayectoria-- y bromeó con el hecho de que su rueda de prensa estaba prevista inicialmente el pasado martes. "Pero me puse enfermo con mucha fiebre y creo que fue de la impresión porque es la primera vez que me dan un premio", dijo entre risas.