Actualizado 18/12/2016 13:10 CET

Decenas de personas reivindican el cierre de los CIE: "Ningún ser humano es ilegal"

Partiicpantes en la marcha por el cierre de los CIEs en la plaza del Ayuntamient
EUROPA PRESS

VALENCIA, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

Decenas de personas han participado este domingo, Día Internacional del Migrante, en una marcha en Valencia para pedir el cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y reivindicar que "ningún ser humano es ilegal".

La protesta ha comenzado sobre las 12 horas en la plaza del Ayuntamiento (Valencia) y ha contado con la representación de colectivos como Stop Desahucios, Campaña por el Cierre de los CIE, Obrint Fronteres, la Mesa d'Entitats de Solidaritat amb els Inmigrants, Plataforma Intercultural y Foro Alternativo de la Inmigración, entre otros.

Durante el acto, los manifestantes han reclamado que "ser inmigrante no es un delito" y han coreado "no más muertes en el mediterráneo", "nativa o extranjera, la misma clase obrera" y "ni presos ni presas, ni CIE ni rejas".

Desde la organización de la marcha por el cierre de los CIE, Eugenia Torres ha señalado que las principales reivindicaciones de los participantes son "el cierre de los Centros de Internamiento, no solo en Valencia sino también en todo el estado español; la derogación de la Ley de Extranjería; la paralización de las devoluciones en caliente, legalizadas por la 'Ley Mordaza'; y la paralización de las redadas racistas que se producen todos los días en las calles".

"Queremos defender los derechos de las personas migrantes, que en estos momentos están muy vulnerados, y visibilizar la realidad que tenemos en la ciudad de Valencia, con la existencia de un CIE a pocos minutos de nuestras casas", ha indicado en declaraciones a Europa Press en referencia al centro ubicado en la calle Zapadores.

"ESPIRAL DE VULNERABILIDAD CONSTANTE"

Torres ha explicado, además, que "dentro de una situación de crisis importante, la situación de las personas migrantes es más complicada aún". Por ejemplo, en el caso de perder el trabajo, que "en una persona migrante significa también perder al mismo tiempo los papeles por no poder renovar su permiso de residencia y trabajo", ha expuesto.

"Eso nos sume en una espiral de vulnerabilidad constante y nos invisibiliza. Además, para poder tramitar la documentación, una persona tiene que estar tres años en situación irregular, con lo cual se ven abocados a trabajar en negro, la venta ambulante y demás condiciones precarias", ha apostillado.

Para leer más